Los combustibles bajan de precio después de la intervención del Ejecutivo, aunque son más caros que antes del inicio de la guerra de Irán en la mayoría de estaciones de servicio

La intervención del Gobierno ha cortado de raíz la escalada de los carburantes en España. No solo eso, los ha hecho recular. Aunque los combustibles todavía están más caros que antes del comienzo de la guerra en Irán en cuatro de cada cinco gasolineras, la rebaja de impuestos del Ejecutivo ha propiciado qu...

e por primera vez desde que estalló el conflicto el Boletín Petrolero de la UE recoja un abaratamiento en las estaciones de servicio: el litro de gasolina se paga de media a 1,557 euros —17 céntimos menos—, y el de diésel, a 1,777 euros, 11 céntimos abajo respecto a la semana anterior, cuando ya se notó parcialmente el efecto del recorte de impuestos.

Ese descenso sitúa a España como el quinto país con la gasolina más barata de la Unión Europea, solo por detrás de Hungría, Eslovenia, Bulgaria y Malta. En esta última solo se paga 1,340 euros por litro, la más económica, pero hay que tener en cuenta que se trata del único Estado de la UE donde los subsidios públicos mantienen los carburantes siempre al mismo precio. España es además el sexto con el diésel más asequible, porque a esos cuatro que tiene por delante se une Eslovaquia. En el extremo opuesto, los conductores de los Países Bajos son los que pagan el carburante más caro, tanto en la gasolina (2,334 euros por litro), como en el diésel (2,463 euros), por los elevados impuestos.