La rebaja de impuestos aprobada por el Gobierno desacelera el encarecimiento de los combustibles

El precio del combustible está siendo el mayor dolor de cabeza para los consumidores desde que Estados Unidos e Israel atacaron Irán. Su escalada en los surtidores españoles fue inmediata, con encarecimientos pronunciados que no se veían desde el inicio de la guerra en Ucrania. Ahora, las rebajas de impuestos a los carburantes aprobadas por el Gobierno el pasado fin de semana han ralentizado la ascensión, aunque los datos semanales del Boletín Petrolero de la UE, que se publica este jueves, pero con datos medios del lunes, aún no reflejan un descenso de precios frente al lunes anterior: la gasolina sube un 1,42%, y el diésel un 2,53%.

La pérdida de fuerza de la subida es notable si se toman los datos del boletín petrolero de la semana pasada, cuando la gasolina repuntó un 6,74% y el diésel hizo lo propio un 11,6%. O de la anterior, con incrementos del 7,7% para la gasolina, y de más del 14% para el gasóleo. El hecho de que no se recoja una caída tiene que ver con los plazos: la aprobación de la bajada del IVA al 10% del gasóleo y la gasolina, y la rebaja del impuesto especial sobre hidrocarburos redujeron los precios a partir del pasado fin de semana, pero los combustibles llevaban varias sesiones oscilando libremente en el mercado, y la comparativa europea toma siempre los precios del lunes, lo cual no permite calibrar hasta qué punto se produjeron abaratamientos del combustible al entrar en vigor la rebaja fiscal.