Desde los primeros compases de la guerra en Ucrania no se producía un encarecimiento semanal tan pronunciado

El precio del combustible no da tregua. Con el barril de petróleo rondando los 100 dólares desde el comienzo de la semana ante el bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Irán, los carburantes han reaccionado con fuertes subidas, las mayores desde hace cuatro años, recién comenzada la guerra en Ucrania. La gasolina se ha colocado en un precio medio de 1,600 euros por litro en los surtidores españoles, mientras que el diésel se paga a 1,645 euros, según el Boletín Petrolero de la UE publicado este jueves. La primera se dispara un 7,67% respecto a la semana anterior, mientras que el gasóleo lo hace más de un 14%. Esos avances se suman al alza de más del 1% que ya experimentaron en la semana precedente, la primera en la que el precio recogió el ataque a Irán, aunque todavía muy levemente.

El precio del combustible escala así en España a máximos de agosto de 2024 en el caso de la gasolina, y de octubre de 2023 en el del gasóleo. Históricamente, el diésel ha sido más barato, pero esa ventaja se ha borrado en la actual crisis debido a que mientras Europa dispone de suficiente capacidad de refino para ser exportadora neta de gasolina, sufre un déficit crónico de gasóleo, lo que la obliga a depender de las importaciones para satisfacer su demanda interna.