Donald Trump ha anticipado el final inminente de la guerra en Irán en múltiples ocasiones, pero la ausencia de un acuerdo de paz más de 100 días después del inicio de las hostilidades no está provocando un alza de los precios de los combustibles. El Boletín Petrolero de la UE, con datos medios de la semana que va desde el martes 2 al lunes 8 de junio, señala que lejos de repuntar, llenar el depósito es cada vez más barato en España: el litro de diésel se paga a 1,615 euros, su nivel más bajo desde el inicio de la guerra en Irán. La gasolina, por su parte, también recula frente a la semana anterior, y se abona a 1,520 euros por litro, aunque en su caso no marca mínimos, porque era más asequible a finales de abril.Según la estadística europea, el diésel alcanzó su pico en España precisamente en abril, cuando llegó a los 1,884 euros por litro, mientras que la gasolina tocó techo antes, a mediados de marzo, con 1,733 euros por litro. La entrada en vigor el 21 de marzo de la rebaja de impuestos a los combustibles aprobada por el Gobierno tuvo un impacto inmediato sobre la gasolina, que cayó con fuerza, pero en el caso del diésel su efecto tardó mucho más en notarse, debido a la dependencia europea de importaciones, los bajos inventarios y el freno exportador de China.Las caídas en la cotización del barril de petróleo tras la firma de la tregua entre Estados Unidos e Irán han contribuido al abaratamiento en las últimas semanas, pero el factor clave han sido los descuentos fiscales que puso en marcha el Ejecutivo, que han colocado a España entre los países europeos donde es más barato repostar. Si se miran los datos de los 27 países de la Unión Europea, solo los conductores de Malta y Polonia pagan menos al acudir a la estación de servicio. Ambos países aplican medidas radicales de contención de precios: en los surtidores de Malta los precios son fijos, y se mantienen congelados en 1,34 euros por litro en el caso de la gasolina y en 1,21 euros en el del diésel. Polonia, en cambio, ha puesto topes a los precios, y además ha aplicado rebajas fiscales aún más ambiciosas que las de España, al reducir el IVA del 23% al 8%. Ello ha empujado a los conductores de países vecinos a cruzar la frontera para ahorrar dinero, y ha provocado que Bruselas, al igual que hizo con España, advierta al Gobierno polaco por carta de que una rebaja fiscal de esas dimensiones vulnera las normas comunitarias.La posición de privilegio de España depende en gran medida del paquete anticrisis del Gobierno, por lo que si no se prorrogan las rebajas de impuestos a los carburantes más allá del 30 de junio, cuando está previsto que expiren, el encarecimiento se notará de inmediato. La vuelta a la normalidad, por tanto, tendrá que esperar: antes del inicio de la guerra tanto el litro de diésel como el de gasolina se pagaban de media a 1,4 euros.
El diésel se abarata en España hasta el precio más bajo desde el inicio de la guerra en Irán
El retraso en cerrar un acuerdo de paz no está provocando hasta ahora un encarecimiento en las estaciones de servicio






