Pekín/Bangkok (EFE).- Las sanciones de Washington contra Irán no se limitan a la República Islámica, apuntan también a sociedades hongkonesas, empresas chinas y operadores del Sudeste Asiático vinculados al transporte marítimo, la logística y el suministro tecnológico de Teherán.
La operación ‘Paria Económico’, anunciada por el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, busca cortar la financiación iraní en varios sectores en plena escalada de presión de Washington.
Estas son algunas claves de su impacto en China y el Sudeste Asiático:
1.- Hong Kong, punto de apoyo comercial
Las sanciones alcanzan a varias sociedades de Hong Kong a las que Washington atribuye un papel en compras, pagos y logística vinculados a Irán como Sweet Ocean, señalada por el Tesoro como intermediaria en la adquisición de bienes sensibles, incluido equipamiento óptico láser, para la Universidad Malek Ashtar, ligada a la Defensa iraní.










