DiligenciasNo hay mejor cumplido hacia la ciudad que queremos que mantenerla limpia, respetar los horarios y niveles de ruido y no convertir a los vecinos en extranjeros de s� mismoChupinazo de la semana grande de Bilbao.EFEActualizado Martes,
agosto
23:07Audio generado con IADicen que la f�rmula de la semana grande se invent� en Bilbao. En mi tierra todo empieza bien, todo es filantrop�a y buen rollo hasta que vienen los de siempre y se lo apropian. Ya saben. Y no deja de tener gracia que la semana grande moderna fuera idea de un gerente de El Corte Ingl�s en 1973, despu�s de una exitosa exhibici�n de deporte rural vasco organizada por los grandes almacenes. El caso es que la f�rmula se ha ido extendiendo al resto de capitales de provincia y ya tenemos semanas festivas por doquier en las que ni Dios sabe qu� se celebra m�s all� de la apertura de un tiempo an�mico en el que el ayuntamiento entrega la ciudad a la vulgaridad, el alcoholismo y la cultura de garraf�n. Como bilba�no solo puedo decir que lo siento.Las semanas grandes se corresponden con la cuarta entrada de la RAE cuando define fiesta: conjunto de actos organizados para la diversi�n de la colectividad. Organizaci�n institucional, claro. Antes quedan las definiciones que se ajustan a la teor�a de la fiesta de Josef Pieper. El fil�sofo dice que la fiesta solo adquiere sentido si se relaciona con un trabajo del que se descansa, una solemnidad que se conmemora o un momento que se dedica a algo o alguien. �Qu� hacemos si el trabajo se ha convertido en una esclavitud, las liturgias religiosas han sido arrasadas y el narcisismo impide que nos entreguemos a los dem�s en un acto de amor civil? Como sujetos activos, participar de la parte asignada -toros, terrazas, conciertos y bares- y como sujetos pasivos, soportar suciedad, ruido y turistas desinhibidos. Me hago viejo y gru��n, lo s�.�Hay que divertirse en Polonia m�s que en otros pa�ses, pero no de la misma manera�, dec�a Rousseau. Los concejales y alcaldes deber�an alejarse de los estereotipos festivos y encontrar algo que celebrar, que es lo principal. Dado que los santos y v�rgenes ya no se veneran, no queda otra que celebrar la ciudad. Porque hasta en Sanfermines se homenajea al toro y se le ha terminado dando pases al son de Smoke on the water. No hay mejor cumplido hacia la ciudad que queremos que mantenerla limpia, respetar los horarios y niveles de ruido y no convertir a los vecinos en extranjeros de s� mismos. Es decir, acabar con la semana grande y hacer la fiesta entre nosotros acariciando lo divino que nos rodea: el orden de lo cotidiano y su mayor regalo, la amistad sin reservas alrededor de una buena mesa. Gracias por aguantarme este agosto.







