Habr� quien piense que, cada vez que la industria de la moda concibe un nuevo anglicismo, muere un gatito. Sin embargo, estas nomenclaturas c�clicas tienen su sentido. Ocurre con la familia de los neologismos acabados en -core -del blokecore al balletcore, pasando por el normcore— y se da, tambi�n, con esta nueva propuesta estil�stica.

Esta propuesta, la del cortisol dressing es la pen�ltima tendencia de moda que llega este verano te�ido de colores suaves y relajantes como contrapunto al dopamine dressing, su ant�tesis trendy protagonizada por colores vibrantes y energizantes que no desaparecen tampoco. Y resulta evidente que se refiere a la conocida como hormona del estr�s que es liberada por el cuerpo en momentos de tensi�n f�sico o emocional creando la sensaci�n de alerta y activaci�n.Bottega Veneta.LAUNCHMETRICS SPOTLIGHTDe TikTok a las pasarelas (y los armarios)Abordar este fen�meno implica trascender los l�mites de las tendencias estil�sticas; es tambi�n el reflejo sociol�gico de una generaci�n -o varias- exhausta que busca combatir el estr�s a trav�s de su armario. En una sociedad digital, hiperconectada y donde la sobreestimulaci�n es una constante especialmente entre los m�s j�venes, pero no solo, recurrir a ciertos colores a la hora de vestir supone un modo reducir los niveles de cortisol y, por tanto, de estr�s. Cuando hablamos de moda nos referimos tambi�n a c�mo comunicamos y c�mo nos sentimos.Conviene tambi�n hacer tambi�n una aclaraci�n. Esta est�tica no solo apela al color; tambi�n a siluetas, amplias y relajadas, y a texturas agradables al tacto y confortables sobre el cuerpo. Como concepto viral nacido en las redes sociales, supone la evoluci�n natural del tambi�n popular clean look —est�tica limpia, fresca que lleg� al mundo beauty-, y su af�n minimalista. Su objetivo no es euf�rico, sino sedante.Los colores calman, y la neurociencia lo sabePuede parecer que el cortisol dressing comparte c�digos con el quiet luxury o lujo silencioso, otra de las etiquetas m�s virales de los �ltimos tiempos y de la que son buenos ejemplos las colecciones de firmas como The Row, Calvin Klein, Max Mara, LoroPiana o Brunello Cucinelli. Pero la diferencia radica en la intenci�n.Jil Sander.LAUNCHMETRICS SPOTLIGHTMientras que el lujo silencioso naci� como una declaraci�n de estatus socioecon�mico basada en la discreci�n -c�mo no mencionar Succession (HBO), m�xima representaci�n televisiva de esta tendencia-, el cortisol dressing responde a una necesidad fisiol�gica y a la b�squeda de una respuesta emocional. La consumidora actual sobrepasa los l�mites del mero impacto social o est�tico para dar valor tambi�n a la funcionalidad emocional de su ropa. Ya no se viste para gustar en Instagram, sino que lo hace para sobrevivir a intensas jornadas y estilos de vida sin llegar a colapsar. De ah� que esta temporada triunfen en su armario a tonos como el butter yellow (Bottega Veneta, Loewe), el azul y rosa empolvados (Jil Sander, Chlo�), el gris (Emporio Armani, Max Mara), el verde oliva (Dior) o el avena (Herm�s, Chanel, Sportmax).�Tenemos miedo a vestir con colores?La elegancia contempor�nea suele vincularse a la permanencia. Aquello que caduca con la inmediatez pierde capacidad de distinci�n y se convierte en un simple capricho ef�mero. Desde una perspectiva sociol�gica, la hegemon�a del armario monocrom�tico responde a la necesidad de buscar refugio en un entorno urbano acelerado e hipervigilado. Adoptar una paleta sobria minimiza notablemente la fatiga de decisi�n diaria, pero tambi�n act�a como un escudo est�tico: el color exige posicionamiento, audacia y la exposici�n a ser juzgados.Herm�s. LAUNCHMETRICS SPOTLIGHTEn una cultura saturada de tendencias que fugaces, la opci�n neutra se percebe como un puerto seguro de sofisticaci�n atemporal, pero tambi�n puede suponer un modo de esconder cierto temor a desentonar o a romper el consenso no escrito de la correcci�n social.En la moda contempor�nea, este rechazo al color revela una paradoja sobre c�mo entendemos la individualidad. Mientras que el m�rketing nos bombardea con mensajes que potencian la idea de ser �nicos, la mayor�a opta por la uniformidad para evitar el riesgo del error est�tico; el color transmite emoci�n, estado de �nimo e intencionalidad, aspectos que la sociedad actual tiende a anestesiar en favor de una sofisticaci�n m�s funcional y hasta as�ptica. Vestir de rojo, amarillo o verde esmeralda no es s�lo una elecci�n crom�tica, sino un acto de presencia pol�tica y psicol�gica. Renunciar al gusto por los colores no es una simple cuesti�n de estilo, sino el reflejo de una �poca que prefiere el refugio de la monoton�a antes que asumir la vulnerabilidad que conlleva habitar el espacio p�blico con voz —y color— propios. Y esta f�rmula se aprecia tambi�n de forma evidente en el universo deco.Tal vez sea buen momento para recordar una de las frases m�s m�ticas de la historia reciente de la moda, pronunciada por Giorgio Armani: "La elegancia no consiste en llamar la atenci�n, sino en ser recordado". Y que cada una entienda lo que considere.