Bilbao, (EFE).- Copa de vino a un lado y la sartén al otro, el alcalde de Bilbao, Juan María Aburto, ha cuajado en El Arenal la última tortilla de patata de su etapa al frente del Consistorio, en el concurso más multitudinario del certamen gastronómico de la Aste Nagusia.

En la cuarta jornada de las fiestas, los participantes han llegado cargados con docenas de huevos y sacos de patatas, que se han ido amontonando en las mesas del recinto festivo, donde la afluencia ha superado con creces a la de la víspera, dedicada al pisto.

El alcalde, con la confianza de un maestro, ha reconocido que en casa siempre la hace con cebolla, pero que en el concurso prescinde de ella porque el tiempo aprieta y pocharla requiere paciencia.

La suya ha salido ligera, con mucho huevo y líquida por dentro.

Junto a él han cocinado la concejala de Igualdad y Fiestas, Itziar Urtasun; la pregonera, Onintza Enbeita, y la txupinera, Ainhoa Urrejola, así como representantes de los distintos grupos municipales, cada uno con su tortilla.