El alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, ha vivido su último Día de la Virgen de Begoña como regidor de la Villa reivindicando la necesidad de “recuperar la política como lugar de encuentro”, basada en el “respeto” y la “convivencia”, y ha dedicado su último aurresku a la ciudadanía en agradecimiento al “cariño, la cercanía y la ayuda” recibidos durante sus doce años al frente del Ayuntamiento.

Aburto ha realizado estas declaraciones tras participar en la homilía, presidida por el Obispo de Bilbao, Joseba Segura, con motivo de la festividad de la Virgen de Begoña, en un día que ha calificado de “especial” y “relevante”, tanto por tratarse de su última celebración como alcalde de Bilbao, como por el día en sí.

El primer edil ha estado acompañado de la mayoría de miembros de la corporación municipal, así como de la diputada general de Bizkaia, Elixabete Etxanobe, quienes han acudido a la misa del Obispo de Bilbao que se ha prolongado durante aproximadamente 45 minutos.

Durante la misma, Joseba Segura ha tenido un recuerdo especial para las víctimas de los terremotos de Venezuela y Colombia, ha agradecido a los feligreses su presencia, que han tenido que soportar un intenso calor en el interior del templo, y les ha recordado que a partir del próximo mes de octubre empezarán unas obras arqueológicas en el suelo de la Basílica, por lo que se desconoce si el año que viene se podrá repetir esta misa en este mismo emplazamiento.