Una caída en un gran punto costero de conexión podría dejar a bancos, servicios de emergencia y redes gubernamentales sin comunicaciones esenciales durante un periodo prolongado, porque buena parte del tráfico submarino termina concentrándose en unos pocos enclaves.

Marsella ilustra bien ese riesgo al actuar como una de las principales puertas europeas de internet y recibir cables internacionales como 2Africa, que recorre unos 45.000 kilómetros entre Europa, África y Oriente Próximo mediante estaciones situadas en puertos costeros. Tanta infraestructura reunida en pocos puntos convierte una avería o un ataque localizado en un problema capaz de extenderse por varios continentes.

Los drones baratos elevan la amenaza sobre las conexiones submarinas

Investigadores vinculados al Ejército Popular de Liberación de China advierten de que los drones submarinos de bajo coste pueden aumentar la amenaza contra los cables de fibra óptica que transportan la mayor parte del tráfico internacional de internet, según publicó Interesting Engineering.

El estudio, revisado por pares, plantea que vehículos submarinos no tripulados cada vez más asequibles pueden localizar, inspeccionar y cortar estas líneas en zonas oceánicas difíciles de vigilar. Los autores descartan, al mismo tiempo, una situación de peligro inmediato para toda la red mundial.