Los primeros captores separaron a hombres, mujeres y niños de sus hogares y los convirtieron en mercancía antes de embarcarlos por la fuerza hacia América. La historia de la esclavitud en la América inglesa que acabaría formando Estados Unidos empezó porque alguien decidió apresar, vender y trasladar por primera vez a personas africanas dentro del territorio que acabaría formando el país.
Esa decisión abrió una cadena de violencia que pasó de una captura inicial a un sistema económico y legal, alimentado por compradores, propietarios y autoridades. La esclavitud se reconocía en cuerpos privados de libertad, familias separadas y trabajos impuestos, y dejó una sociedad construida durante generaciones sobre la explotación racial.
Las capturas comenzaron mucho antes de cruzar el Atlántico
Point Comfort abrió en agosto de 1619 una etapa decisiva cuando el White Lion desembarcó allí a “veinte y tantos” cautivos africanos, según la carta de John Rolfe, colono inglés que se casó con Pocahontas, a la Virginia Company of London.
El portal HISTORY sitúa la llegada hacia el 20 de agosto, aunque la fecha exacta sigue sin conocerse a día de hoy. Aquel desembarco introdujo el comercio atlántico de esclavos en Virginia y puso en marcha una institución que acabaría extendiéndose por las colonias inglesas. Donald Trump describió en 2019 aquel comercio como “el comienzo de un tráfico bárbaro de vidas humanas”.








