Con la llegada del verano, muchas personas con psoriasis o dermatitis atópica experimentan una notable mejoría de sus lesiones. Aunque tradicionalmente se atribuye este beneficio al agua del mar, la evidencia científica apunta a otro protagonista: la radiación ultravioleta del sol, capaz de ejercer un potente efecto antiinflamatorio sobre la piel.La doctora Monserrat Salleras, jefa del Servicio de Dermatología del Hospital Universitari Sagrat Cor de Barcelona, explica cómo aprovechar estos beneficios de forma segura, cuál es la dosis adecuada de exposición solar, y qué precauciones deben extremar los pacientes, especialmente aquellos en tratamiento con fármacos biológicos o inmunosupresores.“Existe una tendencia a considerar al agua de mar como responsable de la mejoría de las lesiones de psoriasis y de dermatitis atópica, pero en realidad el verdadero responsable de su mejoría es el sol y, en concreto, la radiación ultravioleta que emite. Lo que ocurre es que normalmente los baños de mar y el sol van juntos, y esto hace confundir a los afectados por estas dermatosis y atribuir su mejoría al agua de mar”, aclara esta experta.Evidencia científicaLas radiaciones del sol ejercen un potente efecto antiinflamatorio sobre la pielCuánto sol tomar y cómo hacerlo para mejorarPor eso, incide esta doctora en que si la persona padece de dermatitis atópica, o bien de psoriasis, si se baña en el mar sin sol no notará ninguna mejoría de su enfermedad; pero si se expone al sol en otras situaciones, sin presencia del mar, sí notará mejoría.Doctora Monserrat Salleras, jefa del Servicio de Dermatología del Hospital Universitari Sagrat Cor de BarcelonaAquí precisa que la dosis diaria recomendada de exposición solar para mejorar estas patologías en verano, y sin dañar a la piel, se situaría en los 20-30 minutos por delante y otros tantos, por detrás, pero siempre fuera de las horas punta de irradiación. “Si continúa exponiéndose, ya debe aplicarse el protector solar”, afirma la doctora Salleras.Ahora bien, esta dermatóloga del Hospital Universitari Sagrat Cor sí advierte de que si el paciente se aplica protector solar de alta graduación lo que conseguirá será que se bloqueen los efectos terapéuticos del sol sobre estas lesiones, ya que la radiación ultravioleta no atravesará la piel y no tendrá sus efectos beneficiosos (ni perjudiciales).Eso sí, avisa de que la exposición solar que puedan tener los pacientes que están bajo tratamientos avanzados (como biológicos o inmunosupresores), terapias que disminuyen la inmunidad, impedirán a la piel reparar los daños que la radiación solar genera y por eso en estos casos es necesario evitar la exposición solar.Cuidado con el agua de las piscinas y con la hidrataciónPor otro lado, Salleras subraya que el agua de mar, que contiene yodo y sal, aunque reseca la piel, puede ser beneficiosa en cierta manera para algunas enfermedades cutáneas, dado que el yodo tiene un efecto antiséptico. “La piscina, sin embargo, contiene cloro, y este puede, a concentraciones altas, ser irritante para algunas pieles. De todos modos, en los últimos años las concentraciones de cloro de las piscinas se han modificado y no suelen ser tantos los efectos adversos”, aclara esta dermatóloga.Con ello, aconseja aclararse el agua del mar poco después de salir y hacerlo con agua dulce porque, como hemos comentado, la sal reseca la piel, así que, si podemos eliminarla con agua dulce cuanto antes será mejor para evitar el daño en nuestra piel. Además, ve conveniente aplicar la crema hidratante después de la ducha que se realiza para eliminar la arena y el agua de mar.Efectos del veranoLa dermatitits atópica se agrava en pliegues (cuello, axilas, codos, ingles y otros) como consecuencia del sudor y la humedadPero otro de los fenómenos que tiene lugar en verano con más frecuencia y que puede perjudicar a nuestra piel son el sudor, los roces, y la alta humedad, que por ejemplo pueden favorecer un empeoramiento de la dermatitis, tal y como cuenta esta experta: “En concreto, la dermatitits atópica se exacerba en pliegues (cuello, axilas, codos, ingles y otros) como consecuencia del efecto irritante que tiene el sudor y la humedad en la piel”.