0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialEl barrio de Benicalap no es precisamente uno de los más céntricos de la ciudad de València. Tampoco es de los mejores comunicados pero tiene muchos bajos comerciales disponibles y se ha convertido en objeto de deseo de empresas encargadas de convertir estas plantas bajas en pisos turísticos. “Somos un barrio dormitorio, los vecinos venimos aquí a dormir y no hay comercios de proximidad”, explica uno de los residentes que ayer se reunieron con la candidata de Compromís, Mónica Oltra, y el concejal, Pere Fuset (ya de precampaña), alarmados por ver convertida, en pocos meses, toda la planta baja de su finca en un futuro apartahotel con la posibilidad de alojar a 125 turistas.El caso de los vecinos de la calle Carlos Cortina, 5, recuerda mucho al de los residentes en la Encarna Albarracín, 6, a apenas 450 metros de distancia y con un proyecto parecido promovido por la misma empresa. Pero es que justo delante de las obras que ayer, en pleno mes de agosto, continuaban en toda la planta baja de Carlos Cortina, hay otro bajo de pisos turísticos precintado y en el edificio de al lado, otro proyecto de apartamentos de corta estancia que ahora está siendo sometido a una intensa renovación. El ruido de las obras y el característico sonido de las máquinas cuando dan marcha atrás amenizaron ayer en todo momento la reunión de los responsables de Compromís con los afectados.Y es que Benicalap se ha convertido en un nuevo foco de la batalla vecinal contra este tipo de apartamentos. La facilidad de los promotores en adquirir los inmuebles a unos precios más asequibles es una de las razones. En la vivienda afectada, explican los vecinos, apenas había un casal fallero, el de la Falla de Manuel Melià i Fuster-Carlos Cortina, que ya se trasladó a un local cercano. El escudo del casal todavía se mantiene entre los grandes ventanales y aparatos de aire acondicionado que los nuevos propietarios han instalado, contra el criterio de los vecinos que insisten en que esta actividad hotelera se prohibió por la junta de propietarios, aunque no esté recogida en los estatutos. Lo explicaba ayer Aitor Llano, vecino del residencial y arquitecto de profesión.Oltra inicia la precampaña con una visita a los vecinos y un discurso contra los pisos turísticosBenicalap es uno de los barrios de València que, como indica una resolución del consistorio del pasado mes de julio, todavía no ha llegado al tope de la normativa municipal que regula la apertura de apartamentos turísticos. En concreto, apunta la documentación, “en el distrito de Benicalap, la proporción de plazas de alojamiento turístico respecto de la población residente alcanza el 6,04%, no superando el límite máximo del 8% establecido por la normativa”. Además, reseña, “el inmueble se encuentra en el barrio de Benicalap, en el que la proporción de plazas de alojamiento turístico respecto de la población residente alcanza el 6,87%”, por lo que tampoco le afecta esa prohibición del 8%. La única vía que impediría la construcción de este proyecto de hotel apartamento es la que señala que el porcentaje de alojamientos turísticos en la manzana respecto al número de locales no puede superar el 15%. En este caso, toda la manzana, es decir el 100%, estaría reformándose para ser parte del proyecto.El Ayuntamiento señala que tiene licencia tras renunciar a construir en el 85% de la manzana donde contiçuan las obrasSin embargo, el Ayuntamiento ayer, tras recordarle a Compromís que fue un gobierno presidido por ellos el que “abrió la puerta a la construcción de apartamentos turísticos en bajos comerciales”, apuntó que la empresa ha logrado la licencia tras modificar su proyecto y renunciar a destinar a apartamentos el 85% de la planta baja. Una opción que los vecinos, después de mostrar el techo de sus garajes agujereados, con nuevas tuberías e incluso obras para reforzar pilares, dudan que se vaya a cumplir en el futuro cuando la instalación turística esté en pleno rendimiento.Licenciado en Periodismo (2005) y Ciencias Políticas y de la Administración (2012). Redactor de La Vanguardia en la Comunidad Valenciana desde enero de 2021. Antes, en El Mundo. Ha participado en varios libros sobre la Comunidad Valenciana