Los policías y guardias civiles desplegados en Ceuta para hacer frente a la crisis migratoria acusan al Gobierno de "pasividad" e "inacción" cuando está a punto de cumplirse un mes desde la entrada masiva de más de 70.000 inmigrantes en la ciudad autónoma. "Los medios desplegados por el Ministerio del Interior son claramente insuficientes y la situación en Ceuta es cada vez más insostenible", afirman fuentes del sindicato de la Policía Nacional JUPOL.Según sus estimaciones, compartidas por la Guardia Civil, "entre 8.000 y 10.000 inmigrantes irregulares están malviviendo en las calles" desde hace 24 días y "la tensión va en aumento" porque la ciudad, de apenas 80.000 habitantes, no tiene capacidad para asumir ese incremento repentino del 10% de su población (equivalente a la llegada de 350.000 personas de golpe a Madrid). "Se han instalado urinarios y duchas en la playa del Trampolín y en otros lugares, pero son muy pocos para tantas personas. La mayoría están haciendo sus necesidades en la calle, en la playa o en el mar y se está generando un problema evidente de insalubridad", indican desde la asociación de guardias civiles AUGC.Los policías también denuncian que "hay una situación de inseguridad latente" en la ciudad y que los delitos están aumentando: "Las llamadas al 091 se han multiplicado por diez en los últimos días, principalmente por robos o hurtos, aunque también se están denunciando agresiones y peleas entre los propios grupos de inmigrantes".Aunque Interior ha reforzado la plantilla de Policía Nacional y Guardia Civil, son solo unos 400 agentes los encargados de mantener la seguridad ciudadana y ha sido necesario desplegar al ejército. "Los militares se encargan de tareas disuasorias y están presentes, por ejemplo, en todos los supermercados de la ciudad para evitar asaltos. Los camiones que llegan por la mañana para descargar la comida, van todos con escolta militar", explican las fuentes.Calles vacías por las nochesDesde la asociación de guardias civiles JUCIL aseguran que "Ceuta ha dejado de ser una ciudad segura, especialmente por las noches" y que muchos ceutíes "tienen miedo" de salir a la calle: "Eso se nota especialmente por la noche. Esta ciudad tenía una animada vida nocturna en verano, con las terrazas de los bares llenas hasta las 2 de la mañana, y ahora no ves a nadie por la calle. La mayoría de establecimientos ni siquiera abren sus puertas porque no tienen clientes".Los camiones que llegan para descargar la comida, van todos con escolta militar"Si el Gobierno no pone medios para solucionar esto, el problema va a ir a peor porque los inmigrantes que están malviviendo en las calles también están cada vez más cansados de su situación. Se están produciendo más peleas y enfrentamientos entre ellos por ocupar determinadas zonas o por conseguir comida", dicen. "Las devoluciones a Marruecos están siendo lentísimas, solo entre 10 y 20 cada día, por lo que esta situación puede prolongarse durante muchísimo tiempo si no hay voluntad política para remediarlo", añaden.Además, los agentes tienen la sensación de que su trabajo "no sirve para nada" y de estar jugando a una especie de "juego del gato y el ratón" desde hace semanas: "Si desalojamos la playa del Trampolín, al día siguiente vuelven a instalarse en ella porque tampoco tienen ningún sitio al que ir". De momento, el Gobierno ha habilitado dos carpas para asistir a 1.800 personas cada una, pero los agentes explican que los inmigrantes "solo acuden a ellas "para recoger comida o para dormir" y el resto del día "campan a sus anchas por toda la ciudad". Aun así, la capacidad de las carpas es limitada y muchos han montado campamentos improvisados en las playas o en los parques públicos.Los ceutíes ya no pueden llevar a sus hijos a jugar al parque porque están todos ocupados"Los parques y la playa están totalmente secuestrados. Los ceutíes ya no pueden llevar a sus hijos a jugar al parque porque están todos ocupados", dice un agente destinado en Ceuta, que también alerta de un problema que puede producirse próximamente cuando comience el curso escolar: "Algunos colegios han sido habilitados para alojar a menores no acompañados y otros han sido ocupados directamente por grupos de inmigrantes, que se han instalado allí y están durmiendo en el patio o en las aulas. Habrá que ver qué pasa cuando empiece el curso dentro de dos semanas".