Tras el ataque a la integridad territorial de España con la invasión de Ceuta por 80.000 inmigrantes irregulares, el ministro de Justicia de Marruecos, Abdellatif Ouahbi, recordó la permanente reivindicación marroquí de Ceuta y Melilla, añadiendo que quieren resolver el problema mediante el diálogo con España. También relacionó los problemas de inmigración con la política del gobierno español por la regularización masiva, mientras Marruecos hace de gendarme para contener esa inmigración irregular. Para forzar a España a esa negociación, Marruecos está desarrollando una estrategia híbrida de doble presión sobre el Gobierno español y sobre las dos ciudades. Los Estados tienden a repetir estrategias que les han dado buenos resultados en el pasado. Marruecos ya utilizó una estrategia híbrida basada en la presión sobre España en 1975 en su reivindicación sobre el Sáhara español, con la Marcha Verde de 350.000 voluntarios con banderas de Marruecos y ejemplares del Corán, transportados al territorio administrado por España, en el convencimiento de que los militares españoles no dispararían contra una multitud desarmada. Hasán II demostró que estaba dispuesto a asumir el riesgo del coste de vidas marroquíes y aprovechó que en España había un gobierno débil y un ambiente internacional poco favorable al régimen de Franco. Esta estrategia híbrida fue el mayor éxito del reinado de Hasán II, y el acontecimiento fundacional del nacionalismo territorial marroquí, aunque no resolvió la cuestión de la soberanía que, en la actualidad, es el objetivo prioritario de Marruecos. Desde entonces, cada 6 de noviembre celebran la fiesta nacional del Aniversario de la Marcha Verde, que Mohamed VI utiliza para reforzar la movilización en favor de la causa nacional, donde se enmarcan el resto de las reivindicaciones territoriales. TE PUEDE INTERESAR Una vez que Marruecos logre el reconocimiento por Naciones Unidas de la soberanía del Sáhara Occidental, la reivindicación de Ceuta, Melilla y los peñones de soberanía española pasará a ser su primera prioridad. En las últimas décadas, Marruecos ha realizado diversas acciones de presión como parte de la estrategia para lograr la soberanía de Ceuta, Melilla y los peñones de soberanía española. En 2011, Marruecos ocupó con gendarmes el islote de Perejil, que fueron desalojados por las Fuerzas Armadas españolas. España contó con el apoyo diplomático estadounidense, mostrando firmeza y evitando que se modificara por la fuerza el statu quo pero sobre todo, adoptando una posición de firmeza. TE PUEDE INTERESAR Marruecos ha encontrado en el flujo inmigratorio irregular un instrumento a añadir a su estrategia híbrida de presión sobre España. Un buen ejemplo fue la entrada en Ceuta de miles de inmigrantes irregulares el 17 y 18 de mayo de 2021, con la anuencia de las fuerzas marroquíes, que presionaba así al gobierno español para que modificara su política respecto al Sáhara y apoyara la política de Rabat. En otro orden de cosas, Marruecos autorizó en 2021 la instalación de una piscifactoría marroquí anclada al fondo marino, a 700 metros de la isla Congreso en las Chafarinas, de soberanía española desde 1848, sin que España haya dado una respuesta, trasladando una posición de debilidad ante Marruecos. La presión sobre los gobiernos españoles es más efectiva cuando Marruecos detecta que está frente a gobiernos débiles, como ocurre en la actualidad, con una ciudadanía dividida por la polarización, un enfrentamiento permanente entre gobierno y oposición, incapaces de consensuar una política exterior y de seguridad nacional y un ambiente internacional propicio a Marruecos. TE PUEDE INTERESAR Opinión A largo plazo, el principal instrumento de la estrategia híbrida es la presión sobre las dos ciudades. Presión económica, demográfica mediante la migración, religiosa, de seguridad, limitaciones a las cadenas de suministro, presión sobre infraestructuras críticas, etc. La presión económica se materializa haciendo que la vida económica y comercial en las dos ciudades sea difícil. Por ejemplo, la aduana comercial de Beni Enzar, que comunica Melilla con Marruecos, fue cerrada unilateralmente por Marruecos en agosto de 2018. Su reapertura fue acordada en el marco del proceso de normalización hispano-marroquí iniciado en 2022 y finalmente se produjo de forma efectiva en enero de 2025, aunque con un tráfico muy limitado. En marzo de 2026, el número de operaciones registradas fueron 46 movimientos, 4 exportaciones desde Melilla y 42 importaciones procedentes de Marruecos. En julio de 2026, Marruecos volvió a suspender el tráfico comercial por la frontera de Melilla en medio de la Operación Paso del Estrecho, que a pesar del esfuerzo que España realiza, Marruecos trata de que se lleve a cabo por puertos marroquíes y no por Ceuta y Melilla. Marruecos dice mantener la "aduana abierta", sin embargo el tráfico sigue siendo muy limitado, selectivo y sometido a autorizaciones, por lo que estamos lejos de una normalización comercial que aliente las inversiones empresariales en las dos ciudades. Marruecos está desarrollando la economía de las zonas próximas a las dos ciudades, reduciendo progresivamente así su dependencia económica de Ceuta y Melilla. En las proximidades de Ceuta, está el desarrollo vinculado al puerto Tánger Med y a la economía internacional. En el entorno de Melilla, desarrolla el complejo Nador West Med. La aspiración marroquí es que en el futuro, la población ceutí y melillense con pasaporte marroquí trabaje en estos polos de desarrollo. TE PUEDE INTERESAR Opinión España y Marruecos no tienen convenio bilateral de doble nacionalidad, pero cuando un inmigrante marroquí recibe la nacionalidad española, se le exige la renuncia a la marroquí. La realidad es que Marruecos le sigue considerando marroquí y le renueva su pasaporte, forzando así la doble nacionalidad y la ascendencia sobre él en momentos determinados. Esta cuestión adquiere una especial importancia en Ceuta y Melilla, porque existe una población con vínculos familiares y nacionales hispano-marroquíes. También explica por qué la cuestión de la nacionalidad tiene una dimensión política y de seguridad muy importante. Históricamente ha existido una dependencia material y religiosa de algunos imanes de Ceuta y Melilla de Marruecos, aunque no sea una dependencia jurídica. Mohamed VI es Amir al-Mu'minin (Comendador de los Creyentes) y el Estado marroquí da importancia a la formación y orientación de los imanes donde se juntan los intereses religiosos y políticos del régimen. Esto puede generar en Ceuta y Melilla una situación peculiar a través de esas influencias TE PUEDE INTERESAR Opinión Toda esta presión contribuye a que la población civil de origen peninsular esté tentada de trasladar su residencia a la península al terminar su actividad laboral, lo que contribuye a marroquinizar la población de Ceuta y Melilla. Frente a esta estrategia híbrida, es imprescindible diseñar un plan basado en la disuasión y en la cooperación, pero sin cesiones que puedan interpretarse como debilidades. Esto requiere cambios legislativos basados en el consenso político y reforzar la vida económica y social de Ceuta y Melilla, sin olvidar fortalecer la frontera para impedir una nueva violación de la integridad territorial de España. Ni Ceuta ni Melilla pueden ser puerta de entrada de inmigración irregular, ya que está en peligro la integridad territorial, que es un interés básico de seguridad nacional. *Miguel Ángel Ballesteros, exdirector del DSN.