UcraniaEl pa�s llega al aniversario con parte del territorio ocupado y millones de desplazados, pero con una identidad com�n reforzada y una sociedad que sigue vigilando al poderEl presidente de Ucrania, Volod�mir Zelenski, entrega el estandarte a un soldado en un acto con motivo del D�a de la Independencia de Ucrania.EfeXavier Col�sActualizado Lunes,
agosto
22:45"S�lo en vuestra propia casa tendr�is vuestra verdad, vuestra fuerza y vuestra libertad", dice el verso de Taras Shevchenko, el poeta m�s venerado del pa�s. Ucrania cumple 35 a�os con su cohesi�n nacional en m�ximos y su soberan�a territorial sometida a la agresi�n m�s violenta de su historia independiente. El aniversario encuentra al pa�s con parte del mapa ocupado, millones de desplazados y una sociedad agotada tras cuatro a�os y medio de invasi�n a gran escala. La guerra ha reforzado como nunca la identidad com�n, pero no ha apagado el debate sobre la corrupci�n, el poder de Volodimir Zelenski y las elecciones que deber�n renovar la jefatura del Estado cuando llegue la paz.El 24 de agosto de 1991, tres d�as despu�s del fracaso del golpe comunista en Mosc�, la Rada declar� a Ucrania "Estado independiente y democr�tico". La independencia ucraniana naci� entre tachones y restos sovi�ticos. Levko Lukyanenko, condenado a muerte 30 a�os antes por defender la secesi�n, redact� el Acta en una libreta escolar la v�spera de su 63 cumplea�os; empez� escribiendo "Ley", prob� "Universal" y termin� escogiendo "Acta", una palabra breve capaz de atravesar el temor de la mayor�a comunista. Aquel d�a, unas 10.000 personas esperaron durante horas frente a la Rada. A las 21.04, los diputados introdujeron una bandera azul celeste y amarilla de 7,34 metros, cosida con toda la tela que los activistas hab�an logrado encontrar, y cantaron Chervona Kalyna. En el centro de Kiev, la futura plaza del Maid�n todav�a se llamaba Plaza de la Revoluci�n de Octubre. El Estado hab�a llegado antes que sus s�mbolos. El 1 de diciembre, el 90,3% de los votantes ratific� la decisi�n, con una participaci�n del 84,2%. El manto del 's�' cubri� todo el mapa: la independencia venci� con un 83,9% en Donetsk, un 83,9% en Lugansk, un 54,2% en Crimea y un 57,1% en Sebastopol. Aquel voto dibuj� un pa�s diverso, rusohablante en amplias zonas y unido por la voluntad de gobernarse. El nuevo Estado hered� fronteras, f�bricas, �lites comunistas, instituciones d�biles y una poblaci�n acostumbrada a vivir en la periferia de un poder situado en Mosc�, una metr�poli que estaba en apuros. Durante una d�cada, la identidad avanz� entre crisis y equilibrios entre Rusia y Occidente. El primer gran salto lleg� en 2004: el fraude electoral preparado a favor del candidato favorito del Kremlin, V�ktor Yanukovich, llen� las plazas de cintas naranjas y oblig� a repetir la votaci�n: lo importante de la Revoluci�n Naranja es que convirti� la ciudadan�a en una fuerza capaz de corregir al Estado. El segundo salto lleg� con el Maid�n de 2013 y 2014. Yanukovich fren� el acercamiento a la Uni�n Europea, orden� reprimir a los manifestantes y acab� huyendo. Rusia respondi� con la anexi�n de Crimea y la guerra del Donb�s.Serhii Plokhy, catedr�tico de Historia de Ucrania en Harvard y autor de Las puertas de Europa, explica a EL MUNDO que la experiencia imperial sigue marcando la relaci�n de los ucranianos con el poder: "La relaci�n de Ucrania con el Estado es fruto de una larga existencia en las fronteras de distintos imperios, en las estepas y junto a una frontera en continuo movimiento. Eso form� una actitud particular hacia uno mismo, hacia los vecinos y, especialmente, hacia el Estado". La guerra tambi�n est� acelerando la emancipaci�n cultural del pa�s: "El condominio cultural ruso-ucraniano que exist�a antes de la guerra se est� transformando cada vez m�s en un espacio dominado por la cultura ucraniana. Para preservar el pluralismo en esas circunstancias, mirar hacia la Uni�n Europea puede ayudar y tambi�n advertir sobre posibles errores".La escritora Sasha Dovzhyk naci� en Zaporiyia en 1988 y pertenece a la generaci�n que recibi� la independencia al nacer pero s�lo despu�s aprendi� a ejercerla. En Apocalypse Baroque escribe: "La Revoluci�n de la Dignidad de 2014, cuando luchamos contra el giro autoritario del Gobierno prorruso y vencimos ha moldeado a los ucranianos de mi edad: nacidos con la declaraci�n de independencia, aprendimos a desobedecer a los dictadores. Echamos ra�ces en la pr�ctica del desaf�o". Vladimir Putin ley� aquella pluralidad como una debilidad que los pon�a a tiro de Mosc�. En 2008, durante una conversaci�n con William Burns, entonces embajador estadounidense en Rusia, expres� su convicci�n con una pregunta: "�Acaso ignoran que Ucrania ni siquiera es un pa�s real?". La ofensiva de 2022 convirti� esa idea en un plan militar: tomar Kiev, sustituir el Gobierno y desarticular el Estado en pocos d�as.La resistencia desbarat� el c�lculo central del Kremlin. Yaroslav Trofimov, nacido en Kiev autor de Our Enemies Will Vanish lo resume as�: "El mayor error de Rusia fue no entender que la naci�n ucraniana existe. No es un concepto artificial. Y la naci�n ucraniana que exist�a en 2022 no era la misma de 1991, ni la que Putin quiz� recordaba de sus viajes de juventud a Ucrania". Andrei Kolesnikov, analista y periodista ruso que decidi� permanecer en Mosc�, identifica una visi�n imperial donde la soberan�a se mide por la posesi�n. En su libro The Closing of the Russian Mind se�ala que a diferencia de lo que pasa en Ucrania, Putin (igual que Stalin) "s�lo entiende una divisa fuerte: los territorios. Para �l son la medida y el s�mbolo de la identidad imperial rusa. La desmilitarizaci�n y la desnazificaci�n de Ucrania contienen aquel mismo motivo estalinista de la liberaci�n, unido al retorno y fortalecimiento de las antiguas tierras imperiales".Ahora mismo, ante el temor a otro invierno terrible, la unidad b�lica convive con una tensi�n pol�tica que ha ido subiendo de temperatura. La destituci�n del popular ministro de Defensa Mijailo Fedorov provoc� manifestaciones y lo convirti� en posible rival de Zelenski. Fedorov reclam� elecciones durante la guerra. La mayor�a social prefiere votar s�lo cuando acaben tras las hostilidades y la ley marcial mantiene suspendidas las convocatorias nacionales. Olga Aivazovska, responsable de la red electoral OPORA, plantea la cuesti�n como una tarea inmediata del Estado: "La mejor opci�n para Ucrania hoy es establecer las reglas y la infraestructura para las primeras elecciones de posguerra".La exigencia ciudadana tambi�n alcanz� al poder en julio de 2025. Miles de personas salieron a las calles de Kiev, Jarkiv, Le�polis, Dnipr� y Odesa tras la decisi�n de colocar las dos principales agencias anticorrupci�n bajo la autoridad del fiscal general. La presi�n oblig� a Zelenski y a la Rada a restaurar su independencia. Un a�o despu�s, las protestas por Fedorov expresan la misma cultura pol�tica: para muchos ucranianos, la independencia exterior y el control social del Gobierno forman parte de una sola aspiraci�n, no una disyuntiva como en Rusia.











