Actualizado Martes,

agosto

01:58�D�nde ha estado Sumar durante la crisis de Ceuta? La envergadura del problema migratorio y humanitario ha dejado al desnudo hasta qu� punto el socio minoritario del Gobierno est� diluido y con una agudizada falta liderazgo y escasa capacidad de reacci�n. As� lo ha expuesto la prolongada ausencia de sus caras m�s visibles en las �ltimas tres semanas por las vacaciones de verano. Desde YolandaD�az a Ernest Urtasun, pasando por Pablo Bustinduy o Ver�nica Barbero. S�lo el ministro de Derechos Sociales hizo ayer una t�mida reaparici�n en un espacio que sigue distante y que ayer sali� del paso con un segundo comunicado en 25 d�as.Sin l�der, sin candidato y sin un plan para reivindicarse como un espacio pol�tico alternativo y diferenciado del PSOE, Sumar ha sido hasta ahora un actor casi invisible en un tema sobre el que orbita hoy todo el debate p�blico y que vertebra uno de los asuntos capitales en la confrontaci�n pol�tica contra la derecha a menos de un a�o de las elecciones: la inmigraci�n.Este agujero pol�tico lo ha detectado claramente Izquierda Unida, que ante la ausencia prolongada de visibilidad de Sumar, ha dado un paso al frente para llenar ese vac�o con un discurso propio, incisivo y muy diferenciado del PSOE, pero del que no se puede saber si es compartido o no por el resto de sus socios en la alianza porque, b�sicamente, hasta ayer apenas se hab�a tomado la palabra.El l�der de IU, Antonio Ma�llo, y el portavoz parlamentario de esa formaci�n, Enrique Santiago, se han encontrado el camino libre y despejado para proyectar su visi�n del tema. Han fijado unas posiciones muy cr�ticas con Marruecos y han roto con la l�nea complaciente que el PSOE ha impuesto dentro el Gobierno.IU culpa directamente a Marruecos de la entrada masiva de 80.000 migrantes, le acusa de haber perpetrado un �ataque h�brido� contra Espa�a, reclama al Gobierno �replantearse� las relaciones diplom�ticas y sentencia que �no es un socio fiable�. Adem�s, se�ala que el Rey tiene �la obligaci�n de visitar� Ceuta frente a las reticencias del Ejecutivo. Por otra parte, IU viene de donde viene y est� absolutamente en contra del giro que S�nchez impuso sobre el S�hara para ser parte de Marruecos y defiende su derecho a la autodeterminaci�n.�Si yo fuera presidente, no salgo de Ceuta hasta que acabe la crisis�, arre� tambi�n Ma�llo a un S�nchez que pis� la ciudad tras la entrada masiva de migrantes y que luego se march� de vacaciones a Lanzarote.Tomando estas palabras del l�der de IU se entiende la importancia en pol�tica de estar y aparecer en los sitios, porque eso tambi�n es un mensaje a la ciudadan�a. Pedro S�nchez, Alberto N��ez Feij�o y Santiago Abascal han visitado Ceuta durante la crisis, es decir, los l�deres de PSOE, PP y Vox han viajado al terreno para conocer de primera mano la gravedad de la situaci�n. Sin embargo, Yolanda D�az no lo ha hecho. Nadie homologable en Sumar ha dado ese paso.Es cierto que la vicepresidenta segunda del Gobierno ya no ejerce tal cual como l�der de Sumar. Hay sede vacante en la alianza y se est� a la espera de designar una figura que la sustituya. Y D�az tampoco tiene competencias propias que impacten en esta crisis, porque lleva Trabajo. No obstante, tambi�n es cierto que mantiene el escalaf�n de n�mero tres del Ejecutivo de coalici�n, que es la interlocutora directa de Sumar con S�nchez y, por tanto, que estar�a legitimada para ir en esas funciones.De momento, como recalcan en su equipo, est� continuamente informada de la crisis y trabaja distancia en medidas que pudieran necesitarse.D�az ha ido cediendo protagonismo a los ministros Urtasun y Bustinduy en los �ltimos meses, quienes han coordinado y liderado negociaciones de la m�xima relevancia con el PSOE. Ninguno de los dos ha estado en Ceuta ni ha ocupado un papel protagonista en la comunicaci�n pol�tica hecha desde Sumar. Igual que tampoco lo ha hecho la portavoz parlamentaria, Ver�nica Barbero, m�s all� de una aparici�n fugaz en radio.Por Ceuta s� han ido las ministras de Sumar M�nica Garc�a (Sanidad) y Sira Rego (Juventud e Infancia), pero porque las dos lideran departamentos y competencias que tienen una influencia directa en la situaci�n. Tanto por la salud p�blica -que cada d�a preocupa m�s- como por el estado de los menores. Las dos est�n tomando decisiones, trabajando y han aparecido en los medios para comunicar contenido de sus �reas.La irrupci�n de Garc�a, 18 d�as despu�s de la entrada en Ceuta, no fue precisamente el mejor ejemplo, porque desat� una ola de indignaci�n en las autoridades ceut�es, que se sintieron insultadas por la ministra de Sanidad tras insinuar que hab�a xenofobia tras sus cr�ticas y quejas. Hasta miembros del PSOE de Ceuta como Melchor Le�n denunciaron que Garc�a les hab�a faltado al respeto.