A menos de tres meses de las elecciones legislativas de noviembre, los focos vuelven a posarse sobre la controversia judicial por el objetivo de la Administración de Donald Trump de limitar el voto por correo. El Servicio Postal de Estados Unidos (USPS) publicó una nueva normativa que endurece los requisitos para procesar las boletas enviadas por correo, mientras el Gobierno intenta que el Tribunal Supremo permita aplicar las medidas pese a los bloqueos impuestos por una jueza federal.La regla, de 95 páginas, fue publicada el viernes y está diseñada para cumplir con la orden ejecutiva que Trump firmó en marzo para restringir y modificar el sistema del voto por correo. Sin embargo, el USPS ha dejado claro que los cambios no entrarán en vigor para las elecciones de noviembre mientras permanezcan vigentes dos órdenes judiciales que impiden su implementación.¿Qué cambia con la nueva regla del USPS?La normativa establece un sistema de verificación previo a que las boletas sean aceptadas por el servicio postal. Los Estados que quieran utilizar el USPS para distribuir las papeletas por correo deberán recopilar información básica de los votantes, como su nombre y domicilio, y asociarla con un código de barras único en cada sobre electoral.Las autoridades electorales estatales deberán introducir esos datos en un llamado “portal de envío por correo de boletas electorales federales” antes de que sean incorporadas al sistema postal. El USPS ha señalado que no entregará las boletas de los Estados que no cumplan con los nuevos requisitos.La norma también establece que los Estados deberán avisar al USPS con 60 días de anticipación si tienen previsto proporcionar una lista de electores a los que enviarán boletas por correo.El servicio postal sostiene que el mecanismo no supone que el Gobierno federal vaya a decidir quién puede votar. “El Servicio Postal no desempeñará ningún papel en la determinación de la elegibilidad de los votantes, el mantenimiento de los registros electorales ni el recuento de votos”, afirma la propia norma. Además, el USPS señala que no se tomarán otros datos electorales, como la fecha de nacimiento, el número de Seguro Social u otra información del registro de votantes.La agencia sostiene que el objetivo es mejorar la eficiencia del procesamiento postal y facilitar la detección de posibles irregularidades. La información recopilada, sin embargo, también permitirá proporcionar a las autoridades federales una lista de las personas a quienes los Estados tenían previsto enviar una boleta.Una disputa que comenzó con una orden de TrumpLa nueva regla surge de la orden ejecutiva firmada por Trump el 31 de marzo, que buscaba establecer controles más estrictos sobre el voto por correo. El decreto contemplaba, entre otras medidas, listas estatales de ciudadanos elegibles, sobres electorales con características específicas y códigos para rastrear las boletas.La Administración ha defendido las medidas como parte de su agenda para supuestamente reforzar la seguridad electoral. Trump ha cuestionado repetidamente el voto por correo y ha sostenido, sin pruebas, que puede facilitar el fraude electoral.El debate también está relacionado con la SAVE America Act, la iniciativa republicana que busca exigir prueba de ciudadanía para registrarse para votar y una identificación con fotografía en las urnas. El proyecto enfrenta resistencia demócrata y de algunos republicanos, y continúa estancado en el Congreso.Las medidas siguen bloqueadas por los tribunalesLa jueza federal de Massachusetts Indira Talwani ha bloqueado en dos ocasiones partes de la orden de Trump sobre el voto por correo. En junio limitó su aplicación en los Estados demandantes y, en agosto, amplió el bloqueo a nivel nacional para las elecciones de noviembre. Talwani consideró que la medida podría generar “confusión”, “caos” y erosionar la confianza en el proceso electoral.Mientras los críticos sostienen que la norma convertiría al USPS en un filtro federal de las elecciones estatales, el servicio postal afirma que sus requisitos “no constituyen una administración electoral, ni usurpan recursos estatales”.La Administración de Trump recurrió al Tribunal Supremo para intentar levantar los bloqueos y poder aplicar las nuevas reglas antes de las elecciones. Por ahora, estas permanecen suspendidas mientras continúe el litigio.