Aproximadamente seis semanas antes de que se envíen por correo las primeras papeletas de las elecciones de mitad de mandato, el Servicio Postal de Estados Unidos está emergiendo como un actor clave en una temporada electoral que determinará el control del Congreso.El presidente Donald Trump busca un mayor control sobre la votación por correo mediante una orden ejecutiva, mientras que un cambio en la forma en que la agencia procesa los envíos está generando críticas de que no está entregando las papeletas a tiempo.Funcionarios demócratas han expresado inquietudes durante la última semana sobre la rapidez con la que el Servicio Postal procesará las papeletas, después de que decenas de miles de ellas en California y cientos en Wisconsin llegaran a las oficinas electorales locales demasiado tarde para ser contadas en elecciones este año. Las principales oficinas electorales de Kansas y Michigan están instando a los votantes que quieran emitir su voto anticipado a evitar el correo y, en su lugar, entregarlo en persona.El Servicio Postal respondió a esas preocupaciones al afirmar el martes que sigue “comprometido a cumplir nuestro papel en el proceso electoral”.“Ofrecemos una manera segura, eficiente y eficaz para que los ciudadanos participen cuando las autoridades deciden usar el correo como parte de sus elecciones”, señaló en un comunicado.