El anuncio de Scott Bessent de la semana pasada que confirmó un incremento de las recompras de deuda por parte del Tesoro, desde los 2.000 millones de dólares por operación, hasta los 4.000 millones, tuvo un impacto tibio en los inversores, que, apenas un día después del comunicado de Bessent, ya habían borrado todas las ganancias que dejó el anuncio en el mercado de deuda. Ahora, el secretario del Tesoro estadounidense parece estar planteándose alternativas, y ha surgido el rumor de que ya prepara su próximo 'truco': utilizar los ahorros de la Cuenta General del Tesoro, de casi 1 billón de dólares en este momento, para pagar las recompras de deuda.Según publica CNBC, citando información de dos miembros senior del Tesoro estadounidense, el organismo estaría planteándose la opción de echar manos de sus ahorros para financiar las recompras de deuda y tratar de calmar los ánimos en el mercado de renta fija, donde los bonos soberanos estadounidenses se han tensionado en el mes de agosto hasta niveles que no se veían desde la Gran Crisis Financiera, en 2007.
La Cuenta General del Tesoro (TGA, por sus siglas en inglés) cuenta con 935.000 millones de dólares en este momento, y aunque no se podría consumir toda esa cantidad, el Tesoro sí contempla la posibilidad de utilizar parte de esos fondos si se producen disrupciones inesperadas en los mercados de deuda. Las rentabilidades que están alcanzando los bonos en la parte larga de la curva estadounidense parecen haber llegado a un nivel en el que Bessent considera suficientes como para tener que sacar este nuevo conejo de la chistera.











