Ya lo dec�a The Cure: Boys Don't Cry. Durante generaciones se transmiti� como una especie de verdad biol�gica aquello de que los hombres no lloran, cuando en realidad era una construcci�n cultural que durante d�cadas ocult� y neg� emociones. Como animales sociales que somos, el llanto es como una se�al que indica a los dem�s nuestra vulnerabilidad y activa la empat�a y el apoyo del grupo. Todos lloramos, sea por alegr�a, frustraci�n, tristeza... Pero, adem�s, las l�grimas tienen funciones fisiol�gicas importantes."Son un componente vital que trabaja las 24 horas del d�a. Sin una l�grima de calidad, el ojo pierde su capacidad de mantenerse sano y de ver con nitidez", se�ala Irantzu Huarte, portavoz de la Sociedad Espa�ola de Medicina de Familia y Comunitaria (Semfyc).Son las encargadas de mantener la homeostasis (el equilibrio de la superficie ocular). "Las l�grimas son esenciales para mantener la superficie del ojo sana y permitir una visi�n n�tida. Lubrican el ojo, reducen la fricci�n al parpadear, aportan ox�geno y nutrientes a la c�rnea (donde no existen vasos sangu�neos para suministrarlos) y ayudan a eliminar peque�as part�culas, cuerpos extra�os y al�rgenos", explica Jes�s Merayo, director del Instituto Universitario Fern�ndez-Vega.Adem�s, forman una barrera defensiva frente a bacterias y otros microorganismos gracias a sustancias con acci�n antimicrobiana "y evitan que la humedad natural se evapore", indica Huarte. "Sin una pel�cula lagrimal estable, la superficie ocular se irrita y la calidad de la visi�n puede verse afectada", a�ade Merayo.Dependiendo de su funci�n, existen distintos tipos de l�grimas. Las basales son las que fabricamos de forma continua para mantener el ojo lubricado y protegido, como "nuestra limpieza de mantenimiento diaria", apunta Huarte. Las reflejas son "el equipo de emergencia", contin�a la m�dica de Familia, "se producen en grandes cantidades como respuesta a un est�mulo o irritaci�n, como el humo, la cebolla o un cuerpo extra�o, para limpiar el ojo r�pidamente". Por �ltimo, las emocionales se producen en situaciones de tristeza, alegr�a intensa o estr�s.�De qu� est�n hechas las l�grimas?Aunque todas ellas cumplen funciones protectoras, su composici�n var�a ligeramente seg�n el motivo por el que se generan. Pero b�sicamente, esas gotas que se deslizan por nuestras mejillas son una estructura qu�mica compleja formada sobre todo por agua y tambi�n por sales minerales, prote�nas, l�pidos (grasas) y mucinas (el componente principal de la capa mucosa, como el pegamento que mantiene las l�grimas pegadas al ojo para que no se sequen).Las tres capas -lip�dica, acuosa y de moco- tienen una funci�n espec�fica. La lip�dica es la capa exterior de la l�grima. Es producida por las gl�ndulas de Meibomio, unas gl�ndulas seb�ceas que son como peque�as f�bricas de grasa situadas dentro de los p�rpados (en el borde donde nacen las pesta�as), cuya funci�n principal es producir el componente aceitoso de las l�grimas para evitar que se �stas se evaporen r�pido y mantener el ojo hidratado. La acuosa es la capa intermedia y la m�s espesa. Compuesta principalmente de agua, es producida por las gl�ndulas lagrimales principales y menores y su funci�n es limpiar y lubricar el ojo, eliminando cualquier part�cula que pueda causar irritaci�n. La capa de moco es la m�s interna, est� en contacto directo con la c�rnea. Producida por c�lulas caliciformes, permite que la capa acuosa se distribuya uniformemente sobre la superficie del ojo, seg�n se puede leer en la web de la Cl�nica Universidad de Navarra (CUN).Estos tres componentes deben coexistir en un equilibrio preciso. "Cuando se pierde la homeostasis, se produce un fen�meno llamado hiperosmolaridad (un aumento en la concentraci�n de sales). Esto ocurre frecuentemente por una baja producci�n acuosa o por una disfunci�n de las gl�ndulas de Meibomio, encargadas de la capa grasa que evita la evaporaci�n", explica la especialista de la Semfyc. "La ruptura de ese equilibrio desencadena un ciclo de inflamaci�n en la superficie ocular. Si no se trata, el roce constante puede causar peque�as heridas, cicatrices en la c�rnea y una visi�n borrosa que fluct�a a lo largo del d�a", detalla Huarte.Para saber m�sPero no solo la composici�n, tambi�n la producci�n puede verse afectada por distintos factores, entre ellos, el envejecimiento (con los a�os, las gl�ndulas lagrimales se atrofian de forma natural), las enfermedades autoinmunes (la diabetes o el s�ndrome de Sj�gren afectan directamente), algunos f�rmacos (incluso comunes, como antihistam�nicos, antidepresivos o diur�ticos), alteraciones hormonales o el uso intensivo de pantallas (reduce la frecuencia de parpadeo, lo que acelera la evaporaci�n).Tambi�n por algunas cirug�as o procedimientos oftalmol�gicos; "el uso prolongado de lentes de contacto, que pueden "disminuir la sensibilidad del ojo y, por tanto, la se�al para producir l�grima", destaca Huarte; "o por alteraci�n de otras mucosas como el tubo digestivo", agrega Merayo. Este especialista subraya que en algunos casos no se trata de que se produzcan menos l�grimas, sino que �stas "se evaporan demasiado r�pido por un mal funcionamiento de las gl�ndulas de Meibomio". "Si la l�grima pierde eficacia, se evapora m�s r�pido o no se adhiere bien al ojo, se favorece la aparici�n de s�ntomas de ojo seco, irritaci�n y visi�n fluctuante".Qu� hacer ante el ojo secoPara tratar el ojo seco hay que conocer la causa que lo genera, por eso el manejo es individualizado. Pero el abordaje m�dico se plantea mediante "una estrategia escalonada que busca restaurar el equilibrio de la superficie ocular y controlar los s�ntomas de forma cr�nica, ya que rara vez se logra una cura definitiva", afirma Huarte.La primera etapa, cuenta la m�dica de Familia -que tambi�n es miembro del grupo de trabajo de Enfermedades Infecciosas de la Semfyc-, se centra en la educaci�n del paciente y en la modificaci�n de factores ambientales. "Esto incluye el uso frecuente de l�grimas artificiales para suplementar la hidrataci�n, evitar la exposici�n directa a aires acondicionados o calefacci�n y emplear humidificadores en espacios donde se pase mucho tiempo, adem�s de disminuir el uso de pantallas". Cuando estas medidas b�sicas son insuficientes, el especialista en oftalmolog�a debe completar el estudio para confirmar el diagn�stico y ofrecer tratamientos m�s espec�ficos para aliviar el malestar."La aplicaci�n de compresas calientes y masaje en los p�rpados suele ser eficaz cuando hay una disfunci�n de las gl�ndulas de Meibomio. Para los casos m�s resistentes o severos existen opciones avanzadas como el suero aut�logo, que utiliza gotas elaboradas con la sangre del propio paciente para nutrir la superficie ocular; o el uso de lentes de contacto esclerales, que crean un reservorio de l�quido constante sobre la c�rnea", recalca Huarte.La especialista explica que finalmente, en situaciones excepcionales donde el da�o ocular amenaza la visi�n, "se puede recurrir, si est� indicado, a intervenciones quir�rgicas definitivas, como la cauterizaci�n de los puntos lagrimales, los injertos de membrana amni�tica o cirug�as para corregir la posici�n de los p�rpados, entre otros".Como hemos visto, las l�grimas son necesarias fisiol�gicamente, pero tambi�n para expresar las emociones. Recuerden no reprimirlas, por ejemplo ahora, si se sienten tristes porque con este �ltimo cap�tulo finalizamos la serie sobre los porqu�s de la salud. Pero tambi�n pueden llorar de emoci�n sabiendo que estaremos todo el a�o cont�ndoles de forma rigurosa y amena todo lo que tiene que ver con la investigaci�n y la medicina.
L�grimas, el 'limpiaparabrisas biol�gico' que cuida tus ojos las 24 horas
Ya lo dec�a The Cure: Boys Don't Cry. Durante generaciones se transmiti� como una especie de verdad biol�gica aquello de que los hombres no lloran, cuando en realidad era...











