Es parte de la agenda comunitaria que la inversión en investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) experimente un impulso. Era la receta del exprimer ministro italiano, Mario Draghi, para impulsar la competitividad del bloque que la Comisión Europea de Ursula von der Leyen ha hecho como suya. Sin embargo, España tiene trabajo por hacer en ese sentido. Bruselas reprocha a nuestro país que sus niveles de inversión en este sector son especialmente bajos, por debajo de la media comunitaria y de los objetivos definidos para nuestro país.Concretamente, los define como "crónicamente bajos". Una denominación que apunta a unos niveles inferiores a lo esperado históricamente. Que la situación no es nueva, tal y como señala la Comisión Europea en su análisis sobre España como parte del paquete económico de primavera publicado el pasado junio. España no solo tiene que incrementar los niveles de inversión, sino también abordar su fragmentación.

"El gasto sigue siendo bajo y la inversión del sector privado se queda muy rezagada", sentencia Bruselas en el documento. El dato de inversión en I+D se situó en apenas el 0,65 % del PIB en 2024, muy por debajo tanto de la media de la UE, en el 0,72 %, como del propio objetivo de España del 1,25 %.