F1Fernando Alonso, este domingo en Zandvoort.AFPAntonio LobatoActualizado Domingo,

agosto

22:11Tenemos un problema: las ganas de ver a Fernando Alonso luchando por podios, victorias y t�tulos van a mucha m�s velocidad que las mejoras que Aston Martin introduce en su AMR26. Nos puede la impaciencia. En nuestra calidad de "creyentes", mantenemos una fe ciega en que todav�a es posible, en que el piloto conserva el talento, la experiencia, la ambici�n y las ganas para luchar por cualquier objetivo. Sin embargo, el inexorable paso del tiempo tambi�n nos asusta. Nos hab�amos hecho un c�lculo mental para que nos salieran las cuentas. Construimos un castillo de naipes conjeturando cu�nto tardar�a Adrian Newey en darle a Fernando un coche ganador, y ese castillo result� arrasado cuando descubrimos en Bar�in que el proyecto 2026 era un fiasco. Pero lo de Aston Martin no fue un fiasco cualquiera: fue un descalabro sideral, hist�rico, pocas veces visto. Un desastre multiorg�nico causado principalmente por el motor Honda, que no estaba en condiciones de terminar la distancia de una carrera, pero al que se sumaban otros problemas como el chasis, el sobrepeso o la caja de cambios. La hecatombe ha sido de tal magnitud que salir de ella va a costar esfuerzo, dinero y tiempo.Aston Martin agach� la cabeza en Australia y se puso a trabajar. Opt� por una filosof�a de desarrollo poco convencional: no evolucionar nada en el coche hasta que no hubiera una confirmaci�n emp�rica de que el salto podr�a ser importante. As�, se arrastraron sin poder competir contra nadie durante diez grandes premios. En Hungr�a introdujeron la primera evoluci�n, un paquete de soluciones aerodin�micas que lo cambi� todo. Por primera vez, Alonso pudo entrar en la Q2; se dej� definitivamente atr�s a Cadillac, que antes era inalcanzable; se recort� la distancia con la zona media; y Fernando pudo, al fin, empezar a competir.Mejor�a insuficienteNos fuimos de vacaciones con la ilusi�n del segundo gran salto, que llegar�a en Pa�ses Bajos con un nuevo motor de Honda, aprovechando el primer escal�n del sistema ADUO. Pero el segundo salto no ha sido, ni mucho menos, como el primero. Es posible que exista una mejor�a, pero es dif�cil, al menos para nosotros, discernir cu�nto es del nuevo motor y cu�nto del nuevo chasis. Solo tenemos el diagn�stico de los pilotos. Fernando habl� de problemas de freno motor, y Lance Stroll fue mucho m�s lejos al decir que la mejor�a de Honda era peque�a e insuficiente.Sea el motor o sea el chasis, lo cierto es que en Zandvoort el Aston Martin fue el tercer equipo por la cola: dos saltos de posici�n que eran impensables hace un mes y que, sinceramente, creo que todav�a es mejorable cuando desarrollen y le saquen m�s rendimiento al nuevo motor.Una vez m�s, la mejor evoluci�n del coche volvi� a ser el piloto. Es imposible explicar c�mo, con un Aston Martin que en Zandvoort fue el tercer peor monoplaza en curva lenta, el segundo peor en curva r�pida y el peor en curva media y en las rectas, Alonso fuera capaz de terminar noveno, sumar dos puntos y dejar por detr�s a todos los pilotos de la zona media excepto a Nico H�lkenberg. Fue capaz de aguantar al Alpine de Pierre Gasly en las vueltas finales con un neum�tico mucho m�s gastado, un coche m�s lento, un motor menos potente y sin velocidad para defenderse en las rectas.S�, somos impacientes: queremos m�s y lo queremos ya, porque sabemos que si Aston Martin le da un coche decente a Fernando, nos vamos a divertir. Ojal� que todav�a estemos a tiempo.