El edificio de las c�maras de los Comunes y los Lores se reconoce como un s�mbolo de la democracia parlamentaria moderna y alberga siglos de historia del Reino Unido.Caciques, barones y obispos sol�an asesorar a los reyes de forma exclusiva, pero en la Inglaterra del siglo XIII y tras una rebeli�n, Enrique III convoc� a representantes de condados y ciudades de sus posesiones para debatir asuntos pol�ticos y econ�micos. Los reuni� en nombre del monarca en 1265 Sim�n de Monfort, el conde al que se considera uno de los precursores de las democracias parlamentarias modernas. Lo hizo en el sal�n Westminster, entonces un palacio que, con el tiempo -y varias revoluciones- devino en la sede de la democracia brit�nica y fuente de inspiraci�n para muchos pa�ses.Dicho palacio hab�a visto la luz en 1045. Era el espacio desde el que Eduardo el Confesor pod�a supervisar la construcci�n de la vecina abad�a de Westminster. Desde entonces, el devenir de la historia ha modelado tanto las piedras como la instituci�n. El Palacio de Westminster, m�s conocido como el Parlamento brit�nico, es, en esencia, un edificio de arquitectura g�tica dise�ado por Charles Barry en el siglo XIX despu�s del incendio que sufri� en 1834 (el mayor de la historia de Londres, tras el Gran Fuego de 1666 y el blitz de la II Guerra Mundial, que oblig� a una nueva restauraci�n). Es patrimonio mundial por la Unesco.Pinturas que recrean la historia de Reino Unido y una arquitectura y unas vidrieras espectaculares llenan el Sal�n de San Esteban.Tambi�n re�ne cinco edificios medievales que han perdurado. El sal�n Westminster se usa para ceremonias y recepciones. La Torre de la Joya, cercana al palacio, muestra la historia del Parlamento. La capilla de St Mary's Undercroft, donde solo pueden acceder diputados y lores, mantiene celebraciones semanales y oficia bautizos y bodas. Tampoco est�n abiertos al p�blico el claustro ni la Chapter House.Sede permanenteWestminster se convirti� en la sede permanente del Parlamento brit�nico en 1512, cuando Enrique VIII dej� el palacio para irse a Whitehall. El palacio fue escenario de numerosos cap�tulos que han jalonado la historia de Reino Unido y ha sido origen de expresiones que se han universalizado.Por ejemplo, en el Sal�n de Westminster se juzg� a Carlos I tras la guerra civil del siglo XVII que �l desat� al entrar en la C�mara de los Comunes para arrestar a cinco miembros que le hab�an criticado. Las fuerzas parlamentarias ganadoras lo sentenciaron a muerte en 1649 por traici�n y se abri� una etapa hasta 1660 asimilable a una rep�blica, adem�s de inaugurarse la tradici�n de que un monarca nunca pone los pies en esa c�mara. Corri� similar suerte el soldado Guy Fawkes, acusado de ocultar varios barriles de p�lvora bajo los lores para asesinar al protestante Jacobo I y restaurar en el cargo a un rey cat�lico. Era 1605.El Sal�n Westminster acoge ceremonias y fue la sede de juicios hist�ricos, como el que termin� con la ejecuci�n de Carlos I, en el siglo XVII.Hacer 'lobby'El vest�bulo central comunica las dos c�maras y all� los periodistas entrevistan a los diputados, pero inicialmente serv�a para que los electores pudiesen llamar a los diputados de su circunscripci�n y trasladarles quejas o sugerencias. Se cre� as� la expresi�n "hacer lobby". Si alguien va hoy, se le da un papel verde para que anote sus datos e ideas, que luego se entregan al diputado de turno.Detalle de San David, patr�n de Gales, en el vest�bulo Central, en el que hay im�genes de los patrones de las cuatro naciones que forman Reino Unido.Reino Unido dispone de dos c�maras separadas apenas por cien metros. Inicialmente la importante era la de los lores. En 2024 se elimin� casi por completo la pr�ctica de que el cargo fuese hereditario (casi todos son vitalicios). Lo habitual hoy es premiar a personalidades que sobresalen en �mbitos como la ciencia, la literatura o la medicina. Su funci�n es triple: proponer y enmendar leyes, pedir cuentas al Gobierno y estudiar las pol�ticas p�blicas. Cuenta con casi 800 miembros y son caracter�sticos sus asientos rojos.All�, desde su trono, el Rey pronuncia discursos en el de inicio de la legislatura o del curso parlamentario, previa llegada en carroza. Cuando accede a los Lores el monarca env�a a su mensajero (black rod) a los Comunes para invitarles a o�rle. La costumbre manda que se le cierre la puerta en las narices, para subrayar la independencia de los Comunes. El enviado golpea la puerta tres veces y los diputados, ahora s�, siguen al black rod hablando en voz elevada hasta entrar a la C�mara Alta.Carlos III abre la temporada del Parlamento en la C�mara de los Lores. Los reyes no pisan nunca la de los Comunes.El peso real del parlamentarismo brit�nico recae hoy en los Comunes. Es una c�mara de 650 diputados (no caben todos en los distintivos asientos verdes) que inicialmente se eligen quinquenalmente en las 650 circunscripciones en las que se divide el pa�s, bajo un sistema por el que el ganador se lo lleva todo.La disposici�n de los bancos y la asignaci�n de los asientos del Gobierno y la oposici�n da pie a debates intensos (el primer ministro y la l�der de la oposici�n est�n separados por unos tres metros). El sistema otorga bastante autonom�a a los diputados sobre su partido y en la �ltima d�cada se han popularizado las rebeliones internas por diputados que propician cambios de primer ministro de su mismo partido al ver en peligro su propio asiento.Andy Burnham, actual primer ministro brit�nico, promete su cargo en la C�mara de los Comunes, con 650 miembros.Del pub al ParlamentoPor cierto, en el pasado hubo unos veinte de establecimientos no gubernamentales y cercanos a Westminster que contaban con las division bell, la alarma que se activaba a falta de ocho minutos para una votaci�n. Por ejemplo, estaban en pubs, como Red Lion o Westminster Arma. Era el momento de dejar de comer o beber y correr hacia Westminster.Este palacio es el s�mbolo de la democracia en Reino Unido, pero no es especialmente barato. Actualmente se gastan 1,5 millones de libras semanales en mantenimiento. Existen varias propuestas de reforma sobre la mesa. Una habla de 39.000 millones de libras (45.500 millones de euros) en 61 a�os y la otra, que tampoco ser�a especialmente r�pida, requerir�a 24 a�os y la factura saldr�a por 15.600 millones de libras (18.200 millones de euros). A la espera de que se tome una decisi�n, se han aprobado obras por 3.000 millones para siete a�os. En esencia, se trata de poner al d�a unas instalaciones de la �poca victoriana, afectadas por las humedades del T�mesis, pero tambi�n alejar la opci�n de otra desgracia en forma de incendio. En la pasada d�cada hubo 44, aunque peque�os.Las dos torres principales del Parlamento se sitúan a ambos extremos. La de Victoria, de 98,5 metros, fue diseñada como entrada real y como archivo del Parlamento, función que todavía conserva. Pero la que lleva la fama, con 2,2 metros menos, es la del Reloj (desde 2012 y para celebrar el jubileo de Isabel II, popularmente conocida como el Big Ben, por Benjamin Hall, que supervisó la instalación. Cada reloj tiene un diámetro de 6,9 metros y sus señales horarias se retransmiten por la BBC desde 1923. Aunque más desapercibida, existe una tercera torre, sobre el Vestíbulo Central, que despunta hasta los 91,4 metros.