Contar las historias de la gente, no ideas abstractas. Comunicar a través de emociones. Redefinir la polarización en torno a valores, no con identidades. No hablar de política: mejor mezclarla con otros contenidos (cultura, estilos de vida, entretenimiento, salud...). Construir una red de influenciadores digitales. No limitarse a desmentir la desinformación. Estos son algunos de los antídotos incluidos en el Anti-autoritharian toolkit, una verdadera caja de herramientas para derrotar a los nuevos líderes autoritarios.

El toolkit, lanzado por la organización Democracy Hub (D-Hub), denuncia que políticos como los presidentes Javier Milei o Donald Trump, el exmandatario brasileño Jair Bolsonaro o el primer ministro indio Narendra Modi no improvisan. “Cambian sus formas para adaptarse al lugar” siguiendo “los mismos patrones y estrategias”. “Frente a este nuevo fenómeno, vimos que había mucho diagnóstico (académico, periodístico). Lo que faltaba eran los antídotos. Nosotros pusimos el foco ahí, hay lugares donde se los logró frenar”, asegura a elDiario.es el coordinador del proyecto, el argentino Agustín Frizzera. El proyecto ha sido cocinado a lo largo de dos años, a partir de 130 entrevistas en 30 países y el estudio de 159 ejemplos concretos. El kit está rociado de casos de éxito contra los nuevos autoritarismos. En Francia, actores democráticos trabajaron con influencers para movilizar votantes jóvenes. En India y Brasil, se usaron grupos de WhatsApp para organizar voluntarios y convertir el apoyo en acción.