Actualizado Domingo,
agosto
19:27La rebeli�n se paga siempre a un alto precio. En todo contexto, pero en el f�tbol, cuando uno hace ascos al escudo que viste, la marcha atr�s es casi imposible. S�lo unos cuantos elegidos lo consiguen, previo acto de contrici�n sincero para conseguir el perd�n. Los atl�ticos se la tienen jurada a Juli�n �lvarez por querer cambiar las barras rojiblancas por las azulgrana y el argentino muestra un rictus serio y demasiado alejado del arrepentimiento. Su semblante es de ausente desde hace d�as y no vari� ni un �pice cuando todo el Metropolitano le dedic� tremendas pitadas. Es la imagen de un gran duelo ante un descarado y s�lido Villarreal que oblig� mucho al Atl�tico, agarrado a Oblak. [Narraci�n y estad�sticas: 2-2]El Atl�tico no busc� otro 9 para este partido. Simeone sabe que todo se arregla con goles y lo quiere en la plantilla, pero se lo sent� en el banquillo ante el chaparr�n que se avecinaba. El mercado sigue abierto y, pese a que el club repite que no quiere vender, el jugador estira la cuerda. Por eso, el t�cnico confi� la tarea a Kang In y Lookman, pero la primera ocasi�n fue para Grimaldo. El lateral debutaba y tard� dos minutos en ense�ar el veneno que tienen sus golpeos con un zurdazo desde el pico del �rea que estren� los guantes de Luiz Junior. Le tocar�a despu�s sufrir para contener a P�p�. El Villarreal, un equipo reconocible que apenas ha hecho incorporaciones, esperaba paciente que descorchara el partido sin conceder ni un metro de m�s al equipo de Simeone, sin que eso supusiera no pisar �rea. Pubill tuvo que reba�ar un gol de Mikautadze, que caz� un centro de Gueye desde la orilla derecha. En un duelo de dominio alterno y el�ctrico, respondi� Giuliano sacando un disparo en un palmo que desvi� Foyth para evitar que cogiera porter�a. El Atl�tico apretaba y manejaba el juego, pero el conjunto amarillo amenazaba. El meta Luiz Junior volvi� a aparecer para recoger un tiro flojo de Rodrigo Mendoza mientras Kang In buscaba cualquier hueco desde donde pudiera mandar el bal�n a buscar porter�a. Pero el Villarreal estaba c�modo, no ca�a en la trampa de conceder metros para la carrera de los velocistas y, aunque le costaba atacar en est�tico las ordenadas l�neas rojiblancas, acab� la primera parte obligando a Oblak a mantener el empate. Lo tuvo en sus botas Ayoze tras una triangulaci�n iniciada por Comesa�a en el costado derecho y aceler� en el �rea Mikautadze con un pase magistral que dej� solo al canario ante el guardameta esloveno.En el inicio de la segunda mitad se agigant� el equipo de ��igo P�rez. Se lanz� el georgiano hasta la l�nea de fondo para poner un centro que salv� Oblak que, de nuevo, ataj� el golpeo de P�p� tras quebrar dos veces a Grimaldo. Justo en ese momento, el Atl�tico se puso por delante en el marcador con una pared entre Pubill y Giuliano que acab� con un disparo letal del lateral desde la frontal del �rea.Era el momento de agitar el duelo en los banquillos, providencial para el Villarreal. Buchanan y Gerard Moreno, al campo para protagonizar el empate. Al canadiense lo derrib� en el �rea Hjulmand, que hab�a hecho una buena primera parte en ayudas defensivas, y Gerard Moreno no perdon� desde el punto de penalti en el minuto 66.La Ara�a, al c�spedEntonces, Simeone llam� a Juli�n �lvarez y, pese a disfrazarlo con la salida tambi�n de Llorente y Barrios, el argentino se llev� otra pitada un�nime y algunos insultos desde parte de la grada. Marcar era la �nica forma de iniciar el camino de la redenci�n, aunque todo se complic�.Una carrera de Mikautadze a la contra, mano a mano con Le Normand, acab� con el central empuj�ndole en el �rea para desequilibrarle en el mano a mano con Oblak. El VAR avis� a Hern�ndez Hern�ndez, que se�al� penalti y ense�� la roja al defensa. Esta vez fue Mikautadze quien marc� para la remontada.Sin embargo, al Atl�tico nunca se le puede dar por muerto, ni en inferioridad, y apareci� Baena en el minuto 84 para enfilar una conducci�n endiablada y filtrar el bal�n a la carrera diagonal de Giuliano, que lo cruz� ante Luiz Junior para poner el empate en el marcador. Al duelo de golpes quiso entrar el Villarreal y tuvo que salir, otra vez Oblak para despejar el disparo casi a bocajarro de Buchanan. La revoluci�n que intentaron los colchoneros fue imposible mientras las miradas estaban en Juli�n �lvarez, que apenas toc� bal�n y solo prob� un disparo en el minuto 90.Con el partido acabado, su soledad en el c�rculo central fue significativa, pero m�s a�n cuando enfil� el t�nel de vestuario mientras toda la plantilla agradec�a a la grada su apoyo. Al menos hasta que acabe el mercado, La Ara�a no dejar� de mostrar que no es feliz en el Metropolitano.












