Julián Álvarez vivió una jornada complicada este domingo 23 de agosto en el estadio Cívitas Metropolitano durante el empate 2-2 entre el Atlético de Madrid y el Villarreal por LaLiga. Al ingresar desde el banco de suplentes en la segunda parte, el delantero argentino de 26 años recibió una sonora reprobración por parte de la parcialidad colchonera. Lo mismo había ocurrido durante el anuncio de las formaciones.
El quiebre entre la hinchada rojiblanca y el futbolista ocurrió el pasado 22 de junio, tras la victoria de la Selección Argentina ante Austria en la Copa del Mundo 2026. En la zona mixta, el delantero declaró: "Hablé con la gente del club y creo que lo mejor para todos es una transferencia. Quiero cumplir mi sueño".
El quiebre durante el Mundial 2026 y la negativa a venderlo al Barcelona
Las palabras de la Araña provocaron el interés inmediato del Fútbol Club Barcelona. Según reportes españoles, la entidad catalana presentó una propuesta formal que alcanzaba los 100 millones de euros (aproximadamente 116 millones de dólares), pero la cúpula directiva del Atlético de Madrid resolvió declinarla.
Julián Álvarez en Atlético de Madrid










