0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia Artificial“No le dejaremos tirado”. Los rectores del FC Barcelona siguieron con lógico interés el primer partido de Julián Álvarez con el Atlético de Madrid en el Metropolitano después de sus ya célebres declaraciones durante el Mundial (“quiero cumplir mi sueño”) y sus conclu­siones son de reconocimiento a la posición del futbolista argentino. El delantero centro cumplió con sus obligaciones con su actual equipo (tiene contrato firmado con el Atlético hasta el 2030), pero escenificó su malestar de manera indisimulada. Su lenguaje gestual en el banquillo, cuando salió a jugar en la segunda parte, así como cuando acabó el partido (caminando solo hacia el túnel con sus compañeros en la otra punta del estadio saludando a la afición) no necesitaron traducción. Tampoco los insultos que le dedicó la afición del Atlético, que incluyeron un amplio repertorio: los hubo corales (“dile que se vaya de una puta vez”), individuales (“para dar y vender”) y geopolíticos (“puta Catalunya y puta el Barça”) que habrá que ver si son castigados por la Comisión Antiviolencia.La tensión entre el futbolista y el club colchonero, lejos de suavizarse, se ha tensionado después del fin de semana y el Barça, visto lo visto, considera que no puede retirarse de la puja (hizo llegar al Atlético hace semanas una oferta de 100 millones de euros) hasta que el mercado cierre el 1 de septiembre por respeto al jugador.De hecho, fuentes del club azulgrana subrayan que, después de lo sucedido en el Atlético-Villarreal, alargarán la fecha límite que se habían autoimpuesto (ayer lunes) porque el panorama ha cambiado. Consideran que el Atlético tiene un problema que resolver. No sólo que su jugador franquicia está de morros, sino que la masa social, ahora mismo, le detesta. La convivencia entre las partes convertida en un galimatías. Una salida alternativa para el club rojiblanco sería venderlo al Arsenal, destino que no escamaría tanto a la parroquia del Metropolitano, pero Julián Álvarez repite una y otra vez que adonde quiere ir es al Barça. El club azulgrana seguirá como hasta ahora, atento a todo lo que sucede por si el embrollo se desencalla a su favor.“No le dejaremos tirado”, dicen en el Barça, conscientes de que el Atlético tiene un problema que resolverSi eso no sucede (lo más probable a día de hoy), no se puede descartar que en enero se reproduzca el culebrón. Los meses que vienen pueden resultar claves en función de como evoluciona el cisma abierto entre el jugador y su club, verbalizado ya públicamente por Miguel Ángel Gil Marín, director general, y Fernando Hidalgo, representante del delantero, con un cruce de declaraciones, el primero a través de la agencia EFE y el segundo mediante las redes sociales. Armas diferentes pero colisión a fin de cuentas. ¿Se acercarán las posturas con el paso del tiempo? ¿Se acentuarán? ¿Se le irá pasando el cabreo a la araña?A la espera de la resolución de esas preguntas, el Barça vive una fase de tranquilidad institucional y deportiva. El estreno del equipo de Flick (0-5 en Elche) recomienda y refuerza la idea de ir sin prisas, si es que las había, y permite reforzar el plan B. Como en el mercado es imposible encontrar a alguien del perfil de Julián Álvarez (jugadores equiparables aunque distintos, tipo Harry Kane o Lautaro, no hay en el mercado), la intención es fichar un nueve de un perfil más bajo. Se sigue hablando de Nicolò Tresoldi, delantero alemán del Brujas que ha empezado la liga belga como un tiro: cuatro goles en cuatro partidos, pero los próximo días serán decisivos. El mercado cierra el martes 1 de septiembre.Hasta ese día la cuestión del nueve no es la única que queda por solucionar en el Barcelona. Alejandro Balde debe decidir qué camino tomar después de los ásperos mensajes de Hansi Flick a lo largo del fin de semana. Si se ve capaz de revertir la situación u opta por aceptar alguna de las ofertas que le ha mostrado su representante Jorge Mendes, entre otras la del Manchester United.El equipo de Flick va sobrado pero el ‘9’ sigue siendo un objetivo ahora o, por qué no, en eneroEn parecidas circunstancias está Marc Casadó, que se sabe descartado desde hace semanas, mientras otros futbolistas como Héctor Fort, cedido el curso pasado al Elche, están en la rampa de salida como lo estaban el mediocentro Tommy Marqués y el lateral Jofre Torrents, hoy ya jugadores del Sporting de Braga y el Ajax, respectivamente.Redactora de La Vanguardia desde 2018. Sigue la actualidad deportiva del FC Barcelona. Colabora en RAC1, Catalunya Ràdio y TV3. Licenciada en Periodismo por la UAB y en Publicidad y RR.PP. por la UOC