El Concejo Cantonal de Guayaquil aprobó en segundo debate la ordenanza que regula el uso y control de los espacios de estacionamiento público tarifado en la urbe.La norma abre la posibilidad de incorporar nuevos sectores de la ciudad al sistema de parquímetros, especialmente en zonas en las que existe alta demanda de estacionamiento, para fomentar la rotación de estos espacios.La aprobación de la norma retoma un anuncio que la actual administración ya había hecho en febrero de 2025.PublicidadEn aquella ocasión, el alcalde Aquiles Alvarez mencionó, entre los sectores previstos para el centro de Guayaquil, específicamente los alrededores de la Bahía y el casco central y comercial de la ciudad.Ahora, con la ordenanza aprobada, existe el marco jurídico para que nuevos sectores sean incorporados al sistema, aunque eso no significa que los parquímetros vayan a instalarse de inmediato en todos ellos.Antes de implementar nuevos espacios tarifados, el Municipio deberá realizar una socialización comunitaria de al menos 20 días.PublicidadPublicidadEl centro espera más espacios y rotaciónActualmente, los parquímetros funcionan en sectores como Kennedy, Urdesa y la Alborada, en el norte de Guayaquil, y en Puerto Santa Ana.La posibilidad de que el sistema llegue al centro genera opiniones distintas entre quienes viven y trabajan en esta zona.Bryan Ramos, quien trabaja en un local ubicado en las avenidas Olmedo y Malecón, considera que uno de los principales problemas del sector es encontrar un espacio disponible durante las horas de mayor actividad comercial, entre las 11:00 y las 15:00 de lunes a viernes y los sábados hasta las 13:00.A su criterio, cobrar por el tiempo de estacionamiento permitiría que los vehículos no permanecieran durante horas en el mismo sitio y facilitaría el acceso a quienes llegan al centro por compras puntuales.Sin embargo, señala que esto también perjudicaría a los dueños de negocios que deben hacer carga y descarga de productos frente a los locales.Ramos explica que una persona puede necesitar estacionar apenas unos minutos para comprar en la Bahía y salir, pero actualmente encontrar un espacio cerca de los pasajes comerciales puede resultar complicado.PublicidadPara él, la rotación permitiría que esos conductores tuvieran más posibilidades de encontrar un espacio a una o dos calles de su destino.La regulación de los cuidadores informales de vehículosFrancisco Ayala, otro ciudadano, considera que los parquímetros también podrían contribuir a reducir la presencia de cuidadores informales de vehículos. De hecho, las autoridades han hablado de regularlos.Para él, algunos de ellos terminan “controlando” determinados espacios de la vía pública como si fueran propios. Con un sistema regulado, sostiene, se podría ordenar el estacionamiento y reducir prácticas como la formación de dos o tres filas de vehículos en sectores en los que está prohibido aparcar.Ayala considera que puntos como las intersecciones de Olmedo y Malecón, Chile y Olmedo y a lo largo de la calle Colón podrían ser considerados para una eventual implementación.“Los señores que cuidan deben ser vigilados o insertados de alguna manera para vigilar el cumplimiento y la rotación. No pueden convertirse en un problema más sumado a los parquímetros”, mencionó.El temor por la seguridad en estacionamientosLa propuesta también genera dudas entre quienes prefieren mantener el sistema actual de parqueo.Lorena Guillén trabaja en una entidad financiera del centro y estaciona habitualmente en un sector de la calle Colón. Por ese espacio paga mensualmente a una persona que cuida vehículos.Aunque debe caminar algunas cuadras hasta su lugar de trabajo, asegura que en más de tres años no ha tenido problemas con su automóvil y que la confianza que ha desarrollado con el cuidador es un factor que valora. También señala que por todo un día cancela entre $ 2 y $ 3, lo que no podría hacer si debe sujetarse a los parquímetros o a zonas especializadas para aparcar.Por eso, considera que la instalación de un parquímetro no garantiza, por sí sola, que los vehículos estén protegidos.Si el sistema llega al centro, plantea que debería estar acompañado de una mayor vigilancia y patrullaje de los agentes de control municipal y de Segura EP. “Bien o mal, los cuidacarros nos daban la palabra de que el carro estaba bien y uno ya tenía la confianza; ahora no habrá eso”, dijo.Las tarifas y sanciones del nuevo sistemaLa ordenanza aprobada mantiene la tarifa de $ 1 por hora, vigente desde 2018. El costo mínimo es de $ 0,25 por 15 minutos y el tiempo máximo de permanencia ininterrumpida es de cuatro horas.Los conductores tendrán, además, cinco minutos de tolerancia antes de que se genere una infracción por no activar el parquímetro.La sanción se mantiene en el 7 % de un salario básico unificado ($ 33,6) y existe un descuento del 25 % para quienes paguen dentro de los primeros 20 días.La normativa contempla excepciones para vehículos que exhiban los distintivos oficiales de personas con discapacidad. Estos podrán utilizar los espacios sin costo y sin límite de tiempo.Los vehículos 100 % eléctricos o de cero emisiones también estarán exentos del pago, aunque deberán respetar el tiempo máximo de permanencia.La situación de las motocicletas en la nueva normativaPara Andrés Rosado, morador del centro, la discusión tiene otro punto que todavía debe aclararse: las motocicletas.Considera necesario que el Municipio informe si es que se habilitarán zonas específicas para motos o si sus conductores deberán utilizar los parquímetros u otros lugares de estacionamiento.“(Para) las motos también se debe decir si podrán usar esos espacios de parquímetro o cómo será para parquearnos sin ser multados”, agregó. (I)