Actualizado Domingo,

agosto

13:00Es de sobra sabido que a Vladimir Putin no le van las cosas como desear�a en la guerra que emprendi� con la invasi�n a gran escala de Ucrania en febrero de 2022. Pero si el Kremlin tiene que recurrir ya incluso a los milagros, quiz� es que le vayan incluso peor de lo que se presupone.El caso es que, en un clima de abatimiento social, con un 60% de los ciudadanos con altos niveles de ansiedad y depresi�n por las consecuencias derivadas de la contienda, como se�alan las encuestas, de creciente desconfianza hacia el Gobierno y con las condiciones econ�micas resintiendo duramente los bolsillos, Putin ha vuelto a hacer alarde de la gloria rusa con un homenaje al gran pr�ncipe Dmitri Donsk�i, que accedi� al trono del Principado de Mosc� en 1359, porque se acaban de encontrar sus restos en un estado tan extraordinario que las autoridades pol�ticas y religiosas del pa�s lo han calificado como un hecho sobrenatural.Todo un milagro, aut�ntico o no, como dec�amos. Y, claro, pol�ticos y altos funcionarios vinculados al Kremlin han aprovechado para destacar lo simb�lico que resulta que el hallazgo coincida con un momento tan decisivo de lo que llaman la campa�a militar en Ucrania. Sostienen, como si vivieran en una atm�sfera a lo Divinas Palabras de Valle-Incl�n, que el cuerpo incorrupto del pr�ncipe Dmitri va a servir para levantar la moral de la soldadesca. Lo mismo los infelices llevados por miles al frente como carne de ca��n tienen otra opini�n, pero naturalmente la suya no se refleja en ning�n medio ruso.Los huesecillos y la carne a�n pegada de Dmitri Iv�novich Donsk�i permanec�an a buen recaudo desde su muerte, hace casi siete siglos, en un sarc�fago, junto a los de otros pr�ncipes casi coet�neos, Iv�n Krasny y Dmitri Zilka de Uglich. Los tres se encontraban en la Catedral del Arc�ngel Miguel, construida a principios del siglo XVI, uno de los templos del recinto del Kremlin de Mosc�. Pero ha sido ahora, durante unas obras de restauraci�n de emergencia de la Catedral por el hundimiento de unas baldosas del suelo que amenazaban con derrumbe, cuando los obreros han descubierto los sarc�fagos. Y los popes ortodoxos se quedaron tan maravillados al abrir el de Donsk�i que les falt� tiempo para instar a Putin a que corriera �l mismo a ver con sus propios ojos el milagro del cad�ver que no presenta descomposici�n natural.El presidente ruso contempla maravillado los restos del pr�ncipe Dmitri Donsk�i.EFESi bien la presencia de los restos estaba documentada, las reliquias nunca hab�an sido exhumadas. "La combinaci�n de datos hist�ricos, el contexto arqueol�gico del lugar de enterramiento y los resultados de un estudio antropol�gico han confirmado la autenticidad de los restos", declar� una fuente de la Iglesia Ortodoxa Rusa a la agencia de noticias TAAS.Cabe subrayar que Dmitri Donsk�i hab�a sido canonizado por la Iglesia Ortodoxa Rusa en 1988 por los servicios prestados a la naci�n y por la vida piadosa que al parecer habr�a llevado. Y es que sus contempor�neos destacaron su piedad, su generosidad cristiana, su clemencia con los necesitados y sus elevadas cualidades morales. As� las cosas, encontrar ahora su cuerpo incorrupto dispara todav�a m�s su aura de santidad."Es un hallazgo �nico y milagroso. Esto refuerza los cimientos de nuestra historia", destac� el propio Putin tras ver, maravillado, los huesecillos, antes de ser devueltos al sarc�fago. El aut�crata ruso ha participado en un homenaje al pr�ncipe y en una ceremonia religiosa presidida por el Patriarca Kirill de Mosc� y de toda Rusia, quien tambi�n bendijo tres fragmentos de reliquias que fueron retirados y colocados en tres relicarios para que puedan ser venerados desde ahora por todos los fieles.Dmitri Donsk�i ha pasado a la Historia como el primer pr�ncipe de Mosc� que desafi� abiertamente a la autoridad t�rtara en Rusia. Y, de hecho, es legendaria su importante victoria contra la Horda de Oro -el Estado mongol que que abarcaba, entre otros territorios, parte de las actuales Rusia, Ucrania y Kazajist�n- en la batalla de Kulikovo (1380), a pesar de que Mosc� sigui� bajo el yugo mongol hasta el siglo XV.La Historia dice que este pr�ncipe orden� poner la primera piedra del Kremlin, que se convertir�a en la mayor fortaleza de la regi�n nororiental de Rusia. C�mo para que hoy Putin no se acoja a su protecci�n y trate de sacar partido al milagro del pr�ncipe santo en el que probablemente quiere ver inspiraci�n.