Vladimir Putin, junto al bielorruso Alexander Lukashenko y el kazajo Kassym-Jomart Tokayev en la ceremonia del Día de la Victoria en Moscú,. Ninguno de los objetivos políticos con los que Putin justificó la invasión —subordinar Ucrania, debilitar la OTAN y restaurar el poder ruso en Eurasia— está al alcance de Moscú. (Alexander Nemenov/Pool vía REUTERS)Las tendencias militares en Ucrania se han invertido a favor de Kiev en los últimos meses, lo que abre una nueva ventana de oportunidad para que la diplomacia de Donald Trump logre poner fin a la guerra, escribió Brett McGurk, analista de asuntos globales de CNN, en una columna publicada este miércoles.McGurk, que ocupó cargos de seguridad nacional bajo los presidentes George W. Bush, Barack Obama, Donald Trump y Joe Biden, partió de un comentario atribuido al presidente chino Xi Jinping durante sus conversaciones de la semana pasada con Trump en Beijing: que Vladimir Putin podría llegar a arrepentirse algún día de haber invadido Ucrania.PUBLICIDAD“Las nuevas tendencias en el campo de batalla sugieren que tiene razón”, escribió el analista.Funeral del sargento ruso Vladimir Pozdnyakov, muerto en combate en Ucrania, en la aldea de Orzhitsy, región de Leningrado. Las bajas rusas ya alcanzarían las 40.000 mensuales entre muertos y heridos, según estimaciones occidentales (REUTERS/Anton Vaganov)Según McGurk, Putin esperaba que 2026 fuera el año en que sus fuerzas —apoyadas en su ventaja en masa y mano de obra— rompieran las líneas del frente y se apoderaran de las regiones disputadas del este de Ucrania. Eso no ocurrió.PUBLICIDADHasta ahora, es Ucrania —no Rusia— la que ha logrado ganancias territoriales netas en lo que va del año, mientras inflige pérdidas masivas a las fuerzas invasoras. Estimaciones occidentales citadas por el analista ubican las bajas rusas en niveles cercanos o superiores a las 30.000 o 40.000 muertes y heridos por mes, un ritmo de desgaste extraordinario sin avances territoriales. El total acumulado desde el inicio de la invasión se estima ahora muy por encima de un millón y supera la capacidad de Moscú para reponer efectivos.La presión también es visible dentro de Rusia. Un miembro de la Duma rusa advirtió recientemente en público que la economía del país podría no sostener indefinidamente una guerra prolongada, citando el aumento del gasto en defensa y las distorsiones económicas crecientes. El propio Putin afirmó hace pocos días que el conflicto podía estar “llegando a su fin”, una declaración llamativa, observó McGurk, viniendo de un líder que durante años presentó la guerra como una lucha existencial.PUBLICIDADUn soldado ucraniano prepara un dron Gara, vehículo aéreo no tripulado multifuncional equipado con inteligencia artificial, en el frente de Donetsk. Ucrania estableció una "zona de muerte" de entre 10 y 15 kilómetros donde Rusia no puede avanzar sin quedar expuesta a ataques constantes (REUTERS/Anatolii Stepanov)
Invasión rusa a Ucrania: por qué Putin enfrenta una guerra que ya no puede ganar
El ex funcionario de seguridad nacional estadounidense Brett McGurk sostuvo que Kiev se consolida como innovador militar con sus drones mientras Moscú enfrenta un desgaste sin precedentes












