Desde Montecarlo hasta Milán, el mundo de la F1 lleva mucho tiempo rebosando glamour, convirtiendo en estrellas a pilotos como Michael Schumacher y Lewis Hamilton, a quienes solo eclipsan los propios supercoches. Fabricantes de automóviles con una larga historia como Ferrari, McLaren y Aston Martin comparten hoy la pista con nuevos participantes como Cadillac y el equipo Racing Bulls de Red Bull. Sin embargo, hasta hace relativamente poco, el negocio de la F1 era otra historia. "Desde 1950 hasta aproximadamente 2016, estaba bastante mal gestionado", afirma Markus Hansen, gestor de carteras de Vontobel Asset Management, que posee acciones de la Serie C de Liberty Media en la Fórmula 1. "En 2017, cuando Liberty Media se hizo cargo de la Fórmula 1, aportó un enfoque adecuado para gestionar el negocio… para convertir los activos deportivos en negocios financieros viables". Esos cambios, junto con una audiencia creciente en EEUU y en el resto del mundo, el aumento de la publicidad y la adquisición de MotoGP —básicamente, la versión de la F1 de las carreras de motos—, deberían garantizar que la historia continúe. La audiencia estadounidense en ESPN alcanzó la cifra récord de 1,3 millones en la temporada 2025, y todas las carreras, salvo tres de las 21, registraron aumentos respecto al año anterior, según informa la cadena. Apple afirma que la audiencia en streaming ha "aumentado considerablemente" desde que comenzó a retransmitir las carreras en Apple TV esta temporada, aunque la empresa no publica cifras concretas, ya que no se incluyen en los índices de audiencia de Nielsen. En total, unos 70 millones de espectadores de todo el mundo sintonizan la televisión cada fin de semana de carrera, según las cifras de la F1. El hecho de que Liberty Media sea la propietaria puede hacer que algunos inversores se echen atrás, dada la reputación de John Malone por sus complejas normas de propiedad, su estructura fiscal y sus acciones de seguimiento. Sin embargo, la Fórmula 1 ha pasado de ser una acción de seguimiento a una estructura de capital social más directa. TE PUEDE INTERESAR Liberty Media es también "el mejor propietario de activos mediáticos que conocemos", afirma Josh Cummings, gestor de carteras de Janus Henderson, que posee las acciones. "Confiamos en la asignación de capital y en las prácticas de gobierno corporativo". En cuanto a la Fórmula 1 en concreto, se trata de un "activo insustituible", que ofrece la rara combinación de una liga deportiva mundial que cotiza en bolsa y que "aún no está suficientemente monetizada a nivel mundial", señala Cummings. La reputación de alto nivel de la F1 atrae a otras empresas del sector del lujo, como Louis Vuitton, además de a anunciantes y patrocinadores, siendo el reconocimiento general de su marca difícil de superar. La reciente incorporación de carreras como el Gran Premio de Las Vegas de noviembre ha ayudado a atraer a nuevos aficionados en EEUU, junto con el primer equipo íntegramente estadounidense, el Team Cadillac. La reputación de la F1 atrae a empresas de lujo, como Louis Vuitton, además de a anunciantes y patrocinadores La venta de entradas para la carrera de Las Vegas de este año lleva unos dos meses de adelanto respecto al año pasado, señala el analista de UBS Ryan Gravett, "lo que sugiere una oportunidad para subir los precios antes de lo previsto. Los compromisos de patrocinio para el Gran Premio de Las Vegas también van muy por delante de los niveles de 2025". Apple se hizo con los derechos de retransmisión de la F1 en EEUU que antes tenía ESPN, de Walt Disney, y "los derechos de los medios deportivos solo van en una dirección: al alza, debido al efecto de la audiencia", afirma Hansen. "Todo el mundo quiere verlo en directo, por lo que los deportes son el último bastión del poder de fijación de precios… y se trata de una de las pocas acciones del sector de los medios en las que no hay que preocuparse por la disrupción provocada por la inteligencia artificial". La demanda no solo proviene de los aficionados, sino también de las ciudades anfitrionas: en EEUU, Miami y Austin también acogen carreras, y al otro lado del mundo, países con gran poder económico como China y Arabia Saudí compiten por acoger más carreras. "Cualquier cosa en la que la demanda sea mayor que la oferta, si se gestiona correctamente, debería ser un negocio bastante bueno", señala Hansen. Eso aún no se ha traducido en un gran éxito bursátil, ya que las acciones de las series A, B y C están por detrás del mercado en general. Pero eso podría cambiar pronto. El analista de Morgan Stanley, Sean Diffley, ha reiterado recientemente que la Fórmula 1 es su primera elección entre las empresas de medios y entretenimiento. Diffley afirma que le "sorprende lo poco que se invierte en esta acción". Dado que los inversores buscan con ahínco inversiones fuera del sector tecnológico y valores ganadores en el ámbito de los deportes y los eventos en directo, "creemos que esto puede beneficiarse de los flujos de fondos", especialmente si se produce una desescalada de la guerra en Oriente Próximo. TE PUEDE INTERESAR Las acciones de la serie C de Liberty Media Liberty Formula One deberían cotizar a 120 dólares, afirma Diffley, lo que supone un 15 % por encima de su nivel actual. "Los resultados financieros se sustentan en fuentes de ingresos muy visibles y contratadas (derechos de retransmisión y cuotas de promoción de carreras), con claros factores alcistas en torno a las colaboraciones y patrocinios, así como a un aumento de las licencias", afirma. Diffley también se muestra optimista respecto a MotoGP, donde "se encuentran en las primeras etapas de la aplicación del probado modelo de la F1". No es el único que se muestra optimista: todos menos dos de los 17 analistas a los que hace seguimiento FactSet otorgan a la acción una recomendación de "Comprar" o equivalente, y el consenso apunta a que el beneficio por acción subirá casi un 22 % en 2027 hasta los 2,25 dólares, y seguirá acelerando a partir de ahí. Esto sitúa a las acciones en 46 veces los beneficios del próximo año, lo que no es barato en absoluto. Pero "tampoco es una aberración", afirma Cummings. "Las franquicias deportivas individuales suelen cotizarse entre siete y diez veces los ingresos, o incluso más. La Fórmula 1 es única en comparación con los equipos deportivos, ya que no solo genera ingresos, sino que puede —y lo hará— utilizar el flujo de caja libre generado para reducir su número de acciones con el tiempo". También existen riesgos. La audiencia de la F1 en EEUU sigue siendo muy inferior a la de otros deportes, y una recesión económica podría mermar el interés por asistir a las carreras. Los resultados de la empresa podrían ser volátiles. No obstante, la F1 es una franquicia global en crecimiento cuyo prestigio se basa en una demanda real, sin la amenaza de la IA acechando en segundo plano. "La Fórmula 1 es mucho más que una liga de carreras", afirma John Donnelly, analista de Jennison, que posee acciones de la empresa. "Consideramos que la F1 es una marca de lujo global… [cuyos] aficionados son principalmente jóvenes, con poder adquisitivo y cada vez más activos en las redes sociales, las plataformas de streaming y las carreras en directo. El motor de monetización de la F1 apenas está empezando a cobrar impulso". Son muchas señales positivas. *Contenido con licencia de Barron's. Traducido por Federico Caraballo
Razones para situar al dueño de la Fórmula 1 en la 'pole position' de tu cartera de inversión
Dado el valor que tienen el rendimiento predecible y los beneficios constantes, lo aburrido suele ser sinónimo de belleza cuando se trata de acciones. Y luego está la Fórmula 1







