Gabriel Samaniego
Actualizado a las 08:35h.
Los niños más consentidos de las familias reales ya se han cansado de solo estar postrados con la espalda recta y poner una bonita sonrisa en el vals de turno. Ahora lo que buscan es exprimir al máximo posible su personalidad. Emmanuel de Bélgica, ... por ejemplo, ahora quiere ser DJ. Hace un año, su madre, la reina Matilde, aseguraba que «solo era un capricho, un 'hobbie' sin más entre amigos», pero eso es algo que ya no encaja con la realidad. El tercer hijo de los soberanos belgas ya tiene nombre artístico y todo: «Vyntrix soy yo, mi mundo, pero también podría ser el tuyo».













