Los medicamentos agonistas del receptor GLP-1 han revolucionado en los últimos años el tratamiento de la obesidad y la diabetes, pero su uso cada vez más extendido también ha abierto interrogantes sobre sus posibles efectos a largo plazo. Uno de ellos afecta directamente a los hombres en edad reproductiva: ¿pueden medicamentos de esta familia perjudicar la testosterona, la función sexual o la calidad del esperma? Los datos disponibles hasta ahora resultan tranquilizadores.Una revisión de ensayos clínicos presentada en ENDO 2026, el congreso anual de la Sociedad Endocrina celebrado en Chicago (Estados Unidos), no encontró un impacto negativo de los agonistas del receptor GLP-1 sobre las hormonas masculinas, la función sexual o la calidad del semen. El trabajo fue realizado por investigadores de los Hospitales Universitarios de Coventry y Warwickshire y de la Facultad de Medicina de Warwick, en Reino Unido.Los científicos revisaron ensayos clínicos aleatorizados que comparaban estos medicamentos con placebo u otros tratamientos en hombres de entre 18 y 65 años. Analizaron sus efectos sobre la testosterona y otras hormonas relacionadas con la función testicular, pero también sobre la calidad del esperma y parámetros metabólicos como el peso corporal, la glucosa en sangre o el colesterol. Finalmente, cinco ensayos cumplieron los criterios establecidos para formar parte del análisis. No se observó un deterioro del espermaLos resultados no mostraron efectos perjudiciales sobre las hormonas, la función sexual ni la calidad del esperma. Es más, algunos de los trabajos analizados apuntaron en la dirección contraria. Un ensayo de 24 semanas con semaglutida encontró mejoras en la morfología del esperma y en los niveles de colesterol, mientras que la testosterona y las demás hormonas estudiadas permanecieron estables.Otro ensayo, en este caso de 16 semanas y realizado con liraglutida en hombres con obesidad y niveles bajos de testosterona relacionados con el exceso de peso, registró aumentos de testosterona y de otras hormonas. Estos pacientes también consiguieron mejores resultados generales de salud que quienes recibieron únicamente terapia de reemplazo de testosterona.Los resultados ponen el foco sobre una cuestión especialmente interesante: algunos problemas hormonales masculinos pueden estar relacionados con la propia obesidad y la mala salud metabólica. “Este trabajo respalda un cambio de enfoque, pasando de prescribir terapia de reemplazo de testosterona en hombres con obesidad y bajos niveles de testosterona a tratar la causa subyacente (el exceso de peso y la mala salud metabólica), lo que puede restaurar de forma natural los niveles hormonales y preservar la fertilidad”, explica la endocrinóloga Pratibha Natesh, de la Facultad de Medicina de Warwick.¿Pueden mejorar entonces la fertilidad masculina?Aquí es donde los investigadores piden prudencia. Los posibles beneficios reproductivos observados probablemente sean, en gran medida, indirectos y estén relacionados con la mejora del peso y de la salud metabólica. Los agonistas del receptor GLP-1 no han sido evaluados específicamente como tratamientos contra la infertilidad masculina o el hipogonadismo y, por tanto, estos resultados no significan que puedan utilizarse con ese objetivo.Además, la evidencia todavía es limitada. La revisión únicamente pudo incluir cinco ensayos clínicos y los resultados entre los distintos trabajos no fueron uniformes. Sus autores consideran necesarios estudios más amplios y mejor diseñados para conocer con mayor certeza qué ocurre con la fertilidad masculina cuando estos medicamentos se utilizan durante periodos prolongados.Por ahora, la principal conclusión es tranquilizadora: la evidencia clínica disponible no muestra que los agonistas del receptor GLP-1 deterioren la función sexual, las hormonas masculinas o la calidad del esperma. Incluso existen indicios de posibles mejoras en determinados hombres con obesidad y alteraciones metabólicas, aunque todavía es demasiado pronto para considerar estos medicamentos una herramienta para mejorar la fertilidad masculina.
Ni menos testosterona ni peor esperma: un estudio alivia, por ahora, la inquietud masculina por tomar Ozempic y otros fármacos GLP-1
El ensayo revela que no hay un efecto directo, aunque no lo certifica por completo y abre la puerta a futuras y más amplias investigaciones.







