Los reclamos de la presidenta Sheinbaum, de gobernadores y legisladores de Morena, así como de la dirigencia de ese partido, finalmente se impusieron y Rubén Rocha Moya volvió a pedir licencia por tiempo indefinido. Su regreso a la gubernatura que ahora se sabe decidió por la libre, sin informar ni consultar a la Presidenta y con una investigación de la FGR aún sin concluir, no duró ni 32 horas. Su decisión había provocado una fractura mayor en el partido en el poder, pues frente a quienes se lo reprocharon, seguramente estaba el respaldo de su amigo AMLO y el grupo de los llamados “puros” que actúan bajo sus designios. La presidenta Sheinbaum había subido a su cuenta de X a primera hora del sábado un post que, a no dudarlo, tenía como destinatario a Rocha Moya: “Ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la nación… y mucho menos cuando aquello que se pretende colocar por encima de México no es el bienestar de su gente, sino la ambición desnuda del poder por el poder… porque el poder sin principios se vuelve arrogancia; el poder sin límites, abuso; y el poder que olvida al pueblo, termina enfrentándose a la historia… México merece servidores públicos que entiendan que los cargos son pasajeros, pero la responsabilidad ante la nación es eterna”. Tras el desafío a Sheinbaum y ya en horas de anoche, Rocha Moya informó de su nueva solicitud de licencia con el argumento de que “Sinaloa, la nación y el movimiento de transformación están por encima de todo. Quedará por deslindarse si ese breve regreso del nuevamente gobernador con licencia de Sinaloa fue un desafío de AMLO luego de que se anunciara el retiro de la visa de su hijo Andy y el reconocimiento que hizo la DEA al secretario de Seguridad Pública, Omar García Harfuch.Únete a nuestro canal ¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y másdft