Rubén Rocha Moya retomó la gubernatura de Sinaloa después de 112 días de licencia, en medio de una investigación abierta en México y de una acusación de Estados Unidos que lo vincula presuntamente con una red de narcotráfico relacionada con Los Chapitos. Su regreso fue anunciado como una decisión personal y recibió un rápido deslinde de Morena y del Gobierno de Claudia Sheinbaum. "Después de 112 días de investigación, como la propia Fiscalía General de la República (FGR) lo ha informado ya, (…) no existen los mínimos elementos de prueba que sustenten nuestra participación en conducta penal alguna, o sea no he cometido ningún delito, conforme al marco constitucional y legal de nuestro país", escribió en su cuenta de X la cuestionada autoridad. TE RECOMENDAMOSAsí fue el PRECISO MOMENTO del TERREMOTO de 7,4 en COLOMBIA #LR En otro mensaje, Rocha afirmó: "Regreso al ejercicio de mi responsabilidad como gobernador de Sinaloa con la frente limpia y en alto, y con la fuerza de la verdad de nuestro lado". También sostuvo que es "ajeno e inocente de las patrañas que se han urdido en mi contra". Ante esto, la Secretaría de Gobernación, encabezada por Rosa Icela Rodríguez, afirmó que el regreso no fue una decisión acordada con el Gobierno federal, por el contrario, respondió “exclusivamente a una determinación de carácter personal". Además, la actual administración recordó que la Fiscalía General de la República mantiene abiertas las investigaciones relacionadas con las acusaciones estadounidenses y que corresponde a esa institución informar sobre sus avances. También insistió en que Washington debe entregar las pruebas que sustenten los señalamientos contra el gobernador y otros funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa. El partido oficialista Morena adoptó la misma posición. La dirigencia nacional, encabezada por Ariadna Montiel, aseguró que no fue informada previamente de la decisión. "Se deslinda de esta decisión", afirmó el partido. El pronunciamiento fue respaldado por distintas figuras del oficialismo. Ricardo Monreal, coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, sugirió que Rocha reconsiderara su regreso y mantuviera la licencia mientras continúan las investigaciones. Alfonso Ramírez Cuéllar, vicecoordinador de la bancada, cuestionó además el fuero constitucional que protege al gobernador. La presidenta Claudia Sheinbaum no se pronunció sobre el regreso de Rocha Moya. La noticia coincidió con el anuncio de que la mandataria se encontraba enferma y había delegado su conferencia matutina. Una acusación que sigue abierta El conflicto político tiene como origen una acusación presentada en Estados Unidos el pasado 29 de abril contra Rocha Moya y otras nueve personas, entre autoridades y exautoridades de Sinaloa. El frente estadounidense los señaló por presuntos vínculos con una estructura del Cartel de Sinaloa, particularmente con Los Chapitos, la facción asociada a los hijos de Joaquín "Chapo" Guzmán. Según la acusación, la presunta red habría protegido operaciones del grupo criminal y facilitado el traslado de drogas hacia Washington, entre ellas fentanilo, cocaína, heroína y metanfetamina. Rocha Moya niega las imputaciones y cuestionó que el Gobierno de Donald Trump no haya entregado a México las pruebas que las respaldan. io Durante su licencia compareció ante la FGR, que mantiene abierta su propia investigación. Cabe indicar que se trata de un político cercano al expresidente Andrés Manuel López Obrador y uno de los integrantes de Morena que mantiene vínculos políticos de larga data con el movimiento que hoy encabeza Sheinbaum. La oposición aprovecha el regreso El PAN cuestionó la permanencia del gobernador y Jorge Romero, dirigente nacional del partido, volvió a plantear la desaparición de poderes en Sinaloa. Legisladores del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano calificaron el regreso como una muestra de impunidad. Jorge Álvarez Máynez, dirigente de Movimiento Ciudadano, calificó la jornada como un día de "vergüenza nacional" y cuestionó que el regreso se produjera sin que las acusaciones estadounidenses hubieran sido esclarecidas. El dirigente del PRI, Alejandro Moreno, también acusó a Rocha de contar con protección política, mientras que la senadora Lilly Téllez habló de un "narcopartido". Desde Somos México, Guadalupe Acosta Naranjo sostuvo que el regreso responde a un pacto de impunidad.