Son hijos, nietos, biznietos de unos antepasados que nacieron aqu�, pero que se fueron hace tiempo. Son migrantes que viv�an con nosotros sin que nos hayamos dado cuenta hasta ahora. Hablamos de un pu�ado de animales anta�o pobladores de Madrid, m�s tarde desaparecidos por la presi�n ejercida por nuestra especie, y ahora regresados y dispuestos a poblar la tierra de sus ancestros.Son tan extra�os en la biodiversidad urbanita como las nutrias, los meloncillos y los castores, y de especies tan extraordinarias como el lince y el lobo que parecen decididos a conquistar la regi�n. La concienciaci�n de la poblaci�n, que ha dejado de verlos como alima�as, y las medidas, a�n t�midas, para su protecci�n y la de sus h�bitats, son la raz�n de lo que, hace muy pocos a�os, se hubiera calificado como milagroso.NUTRIA: Chapoteo en el ManzanaresPese a medidas tan nocivas para la biodiversidad como el estr�pito de unas fallas valencianas y una deslumbrante iluminaci�n nocturna en el r�o Manzanares, las especies silvestres se empe�an en subsistir. En la madrugada del pasado 19 de abril, las c�maras del Ayuntamiento de Madrid que vigilan el cauce del Manzanares, registraron la ins�lita presencia de una nutria. Sucedi� en los alrededores de la Presa 6, en la cercan�a del Puente de Toledo, entre los distritos de Arganzuela y Latina.Existen citas hist�ricas de nutrias en Madrid hasta los pasados 70. El aumento de contaminaci�n de las aguas, la canalizaci�n del r�o, con la consiguiente p�rdida de vegetaci�n, y la pr�ctica desaparici�n de peces se las llevaron por delante. �Desde 2009 hemos monitoreado nutrias de manera continua en diferentes puntos del Manzanares a su paso por el municipio madrile�o�, se�ala el bi�logo Francisco Jos� Garc�a, miembro de la Sociedad Espa�ola para la Conservaci�n y Estudio de los Mam�feros (SECEM).�Si se escucha el v�deo del Ayuntamiento con detenimiento, se descubren vocalizaciones de contacto entre individuos, por lo que es muy posible que haya varios ejemplares en la zona�, destaca. De Mingorrubio a la Caja M�gica, no es dif�cil descubrir nutrias nadando en el agua o sole�ndose en las escolleras de los puentes de los Franceses, Segovia y Toledo. En el resto del r�o, hay poblaciones estables desde el embalse de Santillana y El Pardo hasta el Parque Regional del Sureste.Para certificar que no se trata de apariciones puntuales, sino de una presencia estable, el Servicio de Conservaci�n del r�o Manzanares prepara un estudio sobre la nutria en este tramo que cruza la capital. Su regreso est� directamente imbricado con las normativas europeas que obligan a la depuraci�n de agua y a la prohibici�n de PVC y otros contaminantes, junto con la repoblaci�n de especies pisc�colas y la suelta de cangrejos de r�o que han favorecido el aumento de sus poblaciones.CASTOR: La especie m�s ajenaSin abandonar el Manzanares, en abril de 2025 se detect� la especie m�s sorprendente y ajena de cuantas han regresado a Madrid. Al norte, en Mingorrubio, se han detectado castores. �Hemos descubierto ramas ro�das, marcas caracter�sticas de incisivos en los troncos de los �rboles y peque�os senderos que conduc�an al agua�, se�ala a GRAN MADRID, el bi�logo autor del hallazgo, Mario Mairal Pisa.Al contrario que la nutria, el meloncillo y el lince, que se expanden de manera natural, estos castores han sido introducidos en Espa�a por el hombre, a partir de ejemplares de granjas de cr�a de Alemania, v�a asociaciones naturalistas belgas. La primera suelta ilegal se produjo en 2003, en el r�o Ebro entre Navarra y Arag�n. Posteriores liberaciones clandestinas han hecho que el animal est� presente en diferentes comunidades , incluida Andaluc�a.Tras las sueltas, si los animales se adaptan al h�bitat, se reproducen y expanden sus territorios con rapidez, al carecer de predadores naturales. De haber llegado de forma espont�nea, los castores de El Pardo habr�an tenido que recorrer el Tajo desde la localidad alcarre�a de Zorita de los Canes -donde fueron detectados en 2024-, Jarama y Manzanares, atravesar el tramo de este en la capital madrile�a y llegar hasta el pie de la pared del embalse de El Pardo. �Es una posibilidad que parece ciertamente inviable�, concluye Mairal.En 2005, la Comisi�n Europea autoriz� la captura de castores introducidos en la pen�nsula, por los problemas ambientales que pudieran causar. Hasta 2018, en que los catalog� como una especie nativa espa�ola, por lo que el Ministerio para la Transici�n Ecol�gica la incluy� en el Listado de Especies Silvestres en R�gimen de Protecci�n Especial, prohibi�ndose su caza.MELONCILLO: Del PleistocenoA menos de siete kil�metros de la Puerta del Sol, miembros del grupo conservacionista Entorno Meaques-Retamares, han grabado en varias ocasiones a meloncillos. Este ejemplo paradigm�tico de la riqueza de la biodiversidad madrile�a, que tal vez incluso haya llegado a la vecina Casa de Campo, puebla un espacio seg�n los ecologistas seriamente amenazado por las obras del soterramiento de la A-5 y su posterior urbanizaci�n.El meloncillo es la �nica mangosta de Europa. De tama�o similar a los hurones, tiene mala fama. Opiniones carentes de base cient�fica le acusan de atacar a gallinas, otras aves dom�sticas, perdices y conejos. La realidad es que se alimenta de reptiles, anfibios, insectos, peces, fruta, huevos silvestres y roedores, por lo que es un control natural para poblaciones de ratas y ratones.Otro de los errores que pesa sobre la especie es su introducci�n en Espa�a por los �rabes. Estudios gen�ticos han demostrado que es una especie aut�ctona al menos desde el Pleistoceno, antes de la aparici�n del ser humano. El Convenio de Berna la ha catalogado casi amenazada y la directiva de H�bitats de la UE recomienda un informe cient�fico sobre su situaci�n real.A. M.LINCE: Varios avistamientosParece olvidado el enfrentamiento que la expresidenta de la CAM, Esperanza Aguirre, mantuvo con cient�ficos y conservacionistas en 2006, a prop�sito de los linces de la regi�n madrile�a. El hallazgo de excrementos del felino en el oeste de la regi�n pudo ser un severo inconveniente al desdoblamiento de la M-501 y sus implicaciones econ�micas. Demostrado por cient�ficos del Consejo Superior de Investigaciones Cient�ficas (CSIC), que eran de lince ib�rico, Aguirre lanz� la duda de que los excrementos podr�an haber sido tra�dos de otras regiones para evitar el desdoblamiento.Antes de aquel hallazgo, exist�an citas de avistamientos y atropellos de linces en la zona. Dos d�cadas m�s tarde, y a la espera del controvertido plan de la CAM para introducir linces en el Monte del Pardo, se ha constatado la presencia del emblem�tico felino en lugares de la regi�n tan alejados como Sevilla la Nueva y Los Santos de la Humosa.LOBO: Cinco manadasEn el norte del territorio se ha establecido el lobo ib�rico. Se distribuyen por la Sierra Norte y alcanzan el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama. Hace tiempo que saltaron a la orilla sur del r�o Duero, tradicional frontera que se pensaba infranqueable para la especie. �Al contrario que las poblaciones de lobo europeo, que han aumentado de manera significativa, los ib�ricos lo han hecho de una manera mucho m�s moderada, en la regi�n se han asentado cinco manadas�, se�ala el bi�logo Juan Carlos Blanco, miembro de Iniciativa Europea para los Grandes Carn�voros, de la UICN.Un estudio del CSIC ha determinado que en esta escasa subida es decisiva la mortandad de los lobos que viven en manada y que, con reducirla el 10%, la poblaci�n duplicar�a su territorio en tres d�cadas. Es producida por la caza ilegal y legal, el uso de venenos y lazos, los atropellos y los enfrentamientos territoriales.El censo nacional (2021-2024) se�ala 333 manadas, un aumento del 12% en una d�cada. El n�mero es inferior a las 500 parejas, que los expertos consideran necesario para asegurar la viabilidad gen�tica de la especie. La conclusi�n del informe se�ala que el lobo se encuentra en Espa�a en un �estado de conservaci�n desfavorable�.El t�mido aumento de su n�mero ha propiciado el incremento de ataques al ganado. �Esto es cierto, pero tambi�n hay m�s ataques porque las cabezas de ganado desprotegido han aumentado. La forma de gesti�n de estos animales ha cambiado respecto a d�cadas pasadas�, sostiene Blanco. Salvo excepciones, el ganadero ya no est� con los animales en el monte; tiene otros trabajos, pero hay ganado que no puede estar encerrado y queda libre sin vigilancia, presa f�cil para el lobo. Desde WWF se�alan que unas sencillas medidas minimizan estos ataques. �La presencia de mastines, la instalaci�n de pastores el�ctricos y el encierro nocturno del ganado pueden reducirlos al 100 %�.El lobo no solo preda sobre el ganado, tambi�n lo hace con otros ungulados terrestres, como corzos, ciervos y jabal�es, cuyas poblaciones se han disparado. �Los da�os causados por estos animales son mucho mayores que los que causa el lobo al ganado�, subraya Blanco.En territorio madrile�o, el lobo puede representar igualmente cierto remedio a un problema que padece el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama: la sobrepoblaci�n de cabras monteses, que las autoridades intentan controlar sin �xito. El c�nido puede capturarlas en aquellas zonas no demasiado arriscadas por las que se han expandido los herb�voros.No debe olvidarse el aumento de accidentes de tr�fico registrado en los �ltimos a�os por colisiones con estos animales, debido a su n�mero creciente. Un �ltimo aspecto tampoco desde�able es el atractivo del lobo para el turismo de naturaleza, sector que registra un aumento imparable.S. B. L.CERCETA PARDILLA: AmenazadaPor primera vez en d�cadas, se ha confirmado la reproducci�n de cerceta pardilla, el pato con antifaz, en la regi�n. Concretamente en las lagunas de El Porcal de Rivas Vaciamadrid. Reintroducida en 2022, los pollos avistados estos d�as constatan la aclimataci�n al Parque Regional del Sureste de la an�tida m�s amenazada de Europa. La Uni�n Internacional para la Conservaci�n de la Naturaleza ha calificado la especie en peligro cr�tico de desaparici�n. El Ministerio se�ala que en Espa�a �hay 172 parejas reproductoras, mostrando la especie una recuperaci�n sostenida desde 2021�.La decena de pollos avistados en las lagunas madrile�as son parte de esa recuperaci�n, aunque el ave dista mucho de estar a salvo en la regi�n. La presencia de mapaches, otra especie venida de lejos, en este caso por sueltas irresponsables en la naturaleza, son una seria amenaza, al ser cazadores. Por suerte, el trabajo de los t�cnicos de la CAM, que han logrado capturar m�s de 1.700 mapaches, es una esperanza para la supervivencia del pato enmascarado.