Agotado sin resultados el plazo para finalizar las negociaciones para el memorándum de entendimiento, la guerra entre EEUU e Irán atraviesa ahora una etapa sin ataques directos entre ambos países, pero con la batalla propagandística en pleno fragor. Ambos contendientes afirman que llevan la iniciativa en el control del estrecho de Ormuz, el paso marítimo estratégico por el que circulaba antes del inicio de los bombardeos en febrero el 20% del petróleo mundial. El presidente de EEUU afirma que es suyo, Irán se jacta de lo mismo. ¿Qué está pasando realmente?

El estrecho de Ormuz es una vía que en su punto más angosto no supera los 40 kilómetros. EEUU presume de que, incluso con ese escaso margen, ha sido capaz de redirigir el tráfico marítimo hacia una franja más próxima a Omán, y de esa forma sortear en buena medida el bloqueo impuesto por Teherán.