Irán parece decidido a mantener el control operativo del estrecho de Ormuz, que se ha convertido en el principal punto de disputa con Estados Unidos, tanto en las aguas de esta estratégica vía marítima como en la mesa de negociaciones entre los dos países para alcanzar un acuerdo “de paz” definitivo.

En el memorando de entendimiento que firmaron EEUU e Irán el 18 de junio, se fija un plazo de 60 días para aplicar los términos de ese texto y para negociar un “acuerdo final” sobre los asuntos más espinosos. En primer lugar, la reapertura total del estrecho de Ormuz, que quedó prácticamente intransitable después de que EEUU e Israel lanzaran la guerra ilegal contra Irán el pasado 28 de febrero hasta el alto el fuego de hace unas tres semanas.