Cada verano, muchos municipios rurales sacan adelante sus fiestas patronales pese a contar con presupuestos mínimos. El caso de Fornelos do Bolo (Ourense), que este fin de semana celebra San Bartolomé, ilustra un patrón que se repite en toda España: cuanto más pequeño es el pueblo, mayor es el esfuerzo económico que supone la fiesta.El dato que marca la diferencia. Los municipios de menos de 1.000 habitantes destinan una mediana de 121,96€ por vecino a sus festejos, frente a los 11,90€ de las ciudades de más de 100.000: diez veces menos.¿Gastan más los pueblos en total? No necesariamente. La mediana de gasto ronda los 23.600€ en los municipios pequeños, frente a los 2,27 millones en las grandes ciudades. La diferencia surge al repartir ese gasto entre menos vecinos.Un porcentaje del presupuesto muy superior. Los pueblos pequeños llegan a destinar el 5,4% de su presupuesto anual a las fiestas, cinco veces más que la media de las ciudades grandes (0,9%).Población empadronada vs. población real. Las estadísticas solo cuentan a los residentes censados, sin reflejar que en verano regresan cientos de personas. Fornelos apenas tiene 25 residentes censados, pero en agosto llega a las 250 personas.¿Qué orquestas son las más caras? Las grandes agrupaciones, como Panorama o París de Noia, cobraron en 2025 entre 25.000€ y 41.000€ por actuación. Panorama, con 22 artistas, actuó en 145 localidades distintas ese año.©Foto: Óscar CorralSi quieres saber más, puedes leer aquí.