El Tribunal Supremo ha confirmado la sanción disciplinaria impuesta a un sargento de la Guardia Civil por una negligencia grave, que, según las resoluciones judiciales, cometió con una víctima de violencia machista que atendió y que después dejó sin acompañamiento ni protección, y que volvió a ser agredida por su pareja al volver a la casa.El alto tribunal lo determina así en una sentencia reciente de su Sala de lo Militar.Dicha sentencia explica que los hechos tuvieron lugar en junio de 2023, y precisa que el objeto del recurso es una sanción disciplinaria, impuesta en vía administrativa por el Cuerpo al que pertenece el sargento y que este recurrió ante la Justicia, mientras que el proceso penal que se incoó por estos hechos fue sobreseído.El día de los hechos, el sargento acudió a dar apoyo a dos patrullas tras un aviso por un caso de malos tratos en el ámbito familiar.Una vez en el domicilio, este sargento se entrevistó con la mujer, que, según la sentencia, le dijo que el autor de la agresión era su pareja, que no se encontraba en la casa.El sargento instó a la mujer, que estaba en Viogen, a que formulase denuncia y le dijo que debía acudir a un centro médico para que valoraran las lesiones, pero "sin llegar a ofrecer esa asistencia de manera inmediata mediante su acompañamiento hasta el servicio de urgencias más cercano".Después, el sargento se comunicó con la central para avisar de que la mujer estaba en Viogen y para pedir colaboración de la Policía para detener a su pareja.Y, "una vez finalizada la comunicación con la central, y conociendo que el autor de la agresión no había sido detenido ni localizado", el sargento se fue y dejó a la mujer con una amiga y los menores que estaban en el domicilio.Nueva agresiónDos horas después de finalizar el servicio, cuando la mujer estaba en la casa solo con los menores, sufrió una nueva agresión de su pareja cuando volvió.Cuando el Equipo Viogen hizo la valoración del riesgo, la víctima arrojó un nivel de riesgo extremo.El sargento fue sancionado con 20 días de pérdida de haberes y con la suspensión de funciones por el mismo periodo, al atribuirle "negligencia grave en el cumplimiento de sus obligaciones profesionales".Sanción y recursosEl sargento recurrió ante el Tribunal Militar Central, para pedir que se revocara la sanción administrativa, pero esa reclamación fue desestimada.La Sala de lo Militar del Supremo confirma a su vez que sus pretensiones no pueden estimarse.Considera que "parece más que evidente que hubo una deficiente y negligente valoración del riesgo, que generó a su vez una defectuosa gestión de la seguridad de la víctima".Para los magistrados, las circunstancias específicas que concurrían en el caso, de "reiteración, dependencia del presunto autor, utilización de violencia, o presencia de menores", debieron determinar "un notable refuerzo en las medidas de protección".