En el ámbito profesional, existen diferentes circunstancias que se presentan como un obstáculo para desempeñar adecuadamente nuestras diferentes labores en nuestro puesto de trabajo. Una de las más destacadas son las diferentes lesiones y dolencias que nos limitan ampliamente nuestra capacidad para desarrollar dichas tareas. La gravedad en muchos casos es tal que diversos trabajadores acuden al Instituto de la Seguridad Social para solicitar prestaciones, como la incapacidad permanente total, al no existir una recuperación que les permita rendir en plenas facultades. Sin embargo, la negativa de la institución para conceder complica su gestión en diversas ocasiones. TE PUEDE INTERESAR Sin embargo, muchos usuarios no se rinden y sirven de ejemplo para muchos de los que se encuentran en dicha situación. Así ha ocurrido con respecto a una trabajadora autónoma dedicada al sector hostelero que presentaba ciertas dolencias que resultaban incapacitantes para lograr sus objetivos laborales. La escala del asunto hacia la vía judicial concluyó en que la Sección de lo Social del Tribunal de Instancia de Madrid número 44 acabó reconociendo su solicitud en contra de la decisión del Instituto Nacional de la Seguridad Social. Recurrir la decisión La trabajadora disponía de una serie de limitantes físicos que suponían un verdadero quebradero de cabeza a la hora de efectuar las diferentes tareas que presentaba su puesto de trabajo. Algunos de sus diagnósticos correspondían a una combinación de hernia discal, dolor neuropático con importante hiperalgesia, dolor quemante, temblores, adormecimiento, espondilólisis y estenosis de receso lateral. TE PUEDE INTERESAR "La gestión de un negocio de hostelería implica una dedicación personal y directa que no puede reducirse a simples funciones de dirección o supervisión. Las limitaciones funcionales de nuestra clienta hacían imposible el desempeño normal de su actividad profesional", afirmaba Cristina Alonso, abogada que gestionó la defensa de la trabajadora. Finalmente, y tras un tiempo prolongado de proceso legal, el tribunal decidió que la condición de la ciudadana era incompatible con las tareas a llevar a cabo en su puesto de trabajo. Esto se tradujo en la concesión de la incapacidad permanente total, una resolución que el organismo público había desestimado en un primer momento. En el ámbito profesional, existen diferentes circunstancias que se presentan como un obstáculo para desempeñar adecuadamente nuestras diferentes labores en nuestro puesto de trabajo. Una de las más destacadas son las diferentes lesiones y dolencias que nos limitan ampliamente nuestra capacidad para desarrollar dichas tareas.
Cristina Alonso, abogada, sobre la gerente de bar que venció a la Seguridad Social: "La gestión de un negocio de hostelería implica una dedicación personal y directa que no puede reducirse a simples funciones de dirección o supervisión"
Son múltiples las ocasiones en que el organismo desestima la solicitud de los trabajadores acerca de una posible incapacidad permanente.






