En el corazón de Buenos Aires, dentro del histórico Pasaje Rivarola, “Espacio RIVA: Arte + Ideas” nace como un lugar de encuentro para dialogar, disfrutar y recuperar la calidez del arte en vivo y la vivencia estética compartida. A metros del Obelisco, el proyecto propone un cruce interdisciplinar entre música, artes visuales, literatura y pensamiento, mientras se integra a una cuadra que concentra renacidas propuestas culturales y comerciales. Con una gran sala multifuncional, aula, sala de ensayo y estudio de grabación, el espacio apuesta por convertir antiguas oficinas en un lugar activo de creación e intercambio artístico, abierto al encuentro de vecinos y turistas. PERFIL entrevistó a tres de los seis socios fundadores: Alejandra Fusillo, licenciada en Ciencias de la Educación, Maestría en Gestión de la Cultura; Diana Rozitchner, licenciada en Música; y Claudio Espector, pianista, se presentó en escenarios como el Teatro Colón, docente y director de conservatorio.
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¿En qué consiste la propuesta? ¿Cuándo nace, con qué ideas y objetivos? Alejandra Fusillo: Un poco de casualidad, porque algunos negocios abrieron hace poco: una coleccionista, Museo de la Mujer hace veinte años, la librería Asunto Impreso, todo un poco de casualidad. La agenda de Arte+Ideas es que puedan confluir diferentes disciplinas que dialoguen, que conversen. Lo pensamos como un espacio abierto a integrar distintos ejes de la cultura; la idea es un poco mostrar un escenario abierto. La arquitectura acá funciona como una vitrina, hay una porosidad con el entorno. Vienen acá, tocan, ven a los fundadores, es un lugar que permite conexión con el entorno. El impulso de los nuevos locales tiene que ver con empezar a integrar el circuito de la ciudad, porque estamos a dos cuadras de Corrientes, otras dos de Plaza de Mayo; entonces estamos como aislados. Recién arrancamos, es la semilla, el germen de nuestro proyecto cultural, en todo este impulso de la cuadra de distintas iniciativas es que nos estamos juntando. Claudio Espector: Es de casualidad como decía Alejandra, pero también de causalidad, porque el pasaje se presta a ofrecer cuestiones ligadas a lo artístico. Este encuentro nuestro fue causalidad para formar este espacio llamado “Espacio RIVA: Arte + Ideas”. Estamos recién inaugurando. Es la confluencia de músicos, gestores culturales, compañeros y compañeras vinculados a las cuestiones educativas, que consideramos que es un buen momento para profundizar en estos campos en la Ciudad de Buenos Aires. También hay una fundación que se llama Musizap en la que participan músicos que trabajan hace años en la inclusión educativa, musical y artística de los sectores más desprotegidos. Estamos elaborando clases magistrales con gente vinculada a lo que se llama recrealogía, que tiene que ver con crear para que la gente se junte y genere cosas. Tuvimos el jueves un concierto de Roberta Gottardi, una exitosa clarinetista italiana; un próximo seminario de Federico Jusid, compositor de películas muy importantes, en el que va a dar un curso de música incidental. Para eso ya hay una cantidad muy importante de inscriptos, que van a darle escenas a los músicos para que ellos puedan construir música para esas escenas. Diana Rozitchner: También hicimos un workshop con un compositor argentino que vive en el norte de Italia hace veinte años y que desarrolla música electroacústica y que participa de un ciclo en el Teatro Cervantes. ¿Cómo se integra el Espacio RIVA? A.F: Somos seis personas que nos juntamos de diferentes recorridos, la mayoría músicos, y el séptimo integrante es la Fundación Musizap. Es una nueva adaptación al nuevo contexto sociopolítico, una nueva forma autogestiva de hacer cultura, los compañeros vienen de largas trayectorias en el Estado, entonces esto es en algún punto una nueva necesidad de encontrarse y hacer una propuesta inclusiva, tener espacios. D.R: Y de presencialidad sobre todo, porque los cursos podrían ser virtuales, pero la riqueza de que haya un profesional, que brinda experiencia a los alumnos y el impulso que genera poder pensarse con el empuje que se le puede dar a los jóvenes. Queremos que venga gente joven, además de grandes profesionales. ¿Sienten que CABA es una ciudad propicia para este tipo de iniciativas? A.F: Buenos Aires es reconocida a nivel internacional por la cantidad de espacios independientes que hay. Vienen europeos, que uno pensaría que tienen más oportunidades, pero vienen acá. En ese sentido la gentrificación tiene que ver con que a través de la cultura y el arte empezar a integrar los puntos; y que un barrio común o una zona como esta de oficinas cerradas, que tenga vida, mejorar la calidad de vida. Está bueno darle atención a eso: hay muchas iniciativas autogestivas. También es cierto que se habla del pasaje como un pedacito de París en Buenos Aires, por lo que para los que no viajamos es la posibilidad de conocer e integrar la diversidad de culturas en la ciudad. ¿Cuál creen que es el rol del Estado en estos proyectos? C.E: Lo más importante de entender es que el rol del Estado sigue siendo importante y generar una cuestión virtuosa entre la gestión estatal; y este tipo de emprendimientos es una buena condición para llevarla adelante. Estamos todos dispuestos con nuestros colegas de otros locales para armar ese diálogo con el Estado y el Gobierno de la Ciudad, porque, sino, es mucho más dificultoso. A.F: El eslogan de este año es “la ciudad más linda del mundo”. Entonces están impulsando bastante meternos en el circuito cultural, por un lado de manera autoconvocada, y por otro lado, el Gobierno está interesado en eso. Depende de nosotros estar atrás de ese asunto porque es valioso armar una comunidad diversa, con distintas posiciones políticas y religiones, pero una comunidad al fin. D.R: De hecho hicieron un nexo con el Palacio Barolo, enviando información a los ciudadanos de Buenos Aires diciendo que existía este pasaje. Se trata de conectar una visita al Palacio Barolo que termine aquí. Lo vincularon con el perfil que tiene esta zona, que es maravillosa, poniéndola de relieve, como un lugar desconocido. De a poquito lo vamos a poner en funciones. Algunas persianas, como se puede ver, están bajas. Estamos intentando poner en juego entre todos este espacio, que haya un vínculo y códigos, que es maravilloso, porque uno nunca se hubiera imaginado de abrir un local y ya tener compañeros alrededor. Estamos hablando de arte, cultura, encuentro, comercio, personas que vienen de afuera y demás, ¿cómo ven la cultura hoy con los celulares, tecnologías y ahora con la inteligencia artificial, sobre todo con los más jóvenes? D.R: Yo invertiría a la pregunta: qué rol juega el arte en la vida de los niños, adolescentes. Si esos espacios los perdemos, las sociedades ceden a reemplazarlos. Nosotros queremos revalorizar la presencialidad, que los chicos tomen contacto con un instrumento desde temprana edad, que aprendan lenguajes diferentes a los que puedan aprender de Internet. Que hagan contacto, música en conjunto, lo que hace que los chicos realmente socialicen, que aprendan juntos, que fue una experiencia maravillosa del desarrollo de estas orquestas y coros infantiles y juveniles, que genera lazos eternos, de añares. Con el tiempo vuelven a juntarse, a tocar, se forman, se encuentran en conservatorios, hacen sus giras, se encuentran viajando en orquestas, se hacen profesionales, como ellos aprendieron. Esa sintonía fina que se establece se da cuando se decide una política educativa que contemple que el arte está incluido en la vida de las personas desde que nacen. Para mí es muy saludable. Las redes son una especie de droga para muchas juventudes. Chicos que permanecen desde corta edad frente a una pantalla. Creemos que todo eso se puede transformar. C.E: Hay muchos países que están poniendo normativas que hasta determinada edad no se pueden usar redes sociales: es un problema muy complejo, los problemas que tienen las apuestas es tremendo. En el espacio de Arte+Ideas también estamos dispuestos a abordar esa problemática, con especialistas para armar grupos de debate. Consideramos que la reflexión es uno de los puntos más importantes a desarrollar en este espacio. A.F: Esto también tiene que ver con la IA, que nos saca capacidades, que las transforma. Es el miedo de: ¿qué va a pasar con la humanidad? Justamente la cualidad de la cultura y el arte es que es irremplazable, la creatividad humana, lo artístico. También colaboramos para que sea una economía pujante, porque si las personas consumen cultura, desarrollan la creatividad y están más contentas, eso mejora el ecosistema, y eso es irremplazable por la tecnología, entonces hay que mostrar que eso existe a los jóvenes. ¿Qué tiene de atractivo el Pasaje Rivarola para ustedes? ¿Qué otros proyectos han pensado? D.R: El barrio lo estamos conociendo. Es impactante, antes de construir esto, yo recuerdo un día tórrido de verano, que tenía que comprar cosas por acá cerca, pasé por esta esquina, vi la bulonera, y me invadió una sensación de “qué impresionante todo”. Soy parte de una fundación coral independiente, hicimos acá nuestra primera experiencia, los lugares se van acondicionando, porque hay que acustizar algunas cosas. Mis compañeros no conocían el pasaje, otros sí, pero todos maravillados, viene gente de todos lados, de la ciudad, de provincia. El lugar enamora, es muy bello. Se han filmado escenas de películas y series. “Envidiosa”, por ejemplo. Un capítulo de “El amor después del amor” se filmó acá. Somos habitués del cine, hay una actual publicidad de seguros que está mostrando el Pasaje. C.E: Para el Mundial se han filmado publicidades. A.F: Casi filman en este local, pero no se pudo. Están circulando ideas para hacer cine a cielo abierto. Cine en la calle. D.R: La idea siempre es reunirnos, hacer comunidad con nuestros vecinos, que cada uno pueda volcar sus intereses, inquietudes. Estamos aprendiendo de actividades que se hacen acá, eso nos beneficia, compartir las experiencias, porque mucha gente es la primera vez que arranca con un proyecto al público, y hay otros que son históricos, que nos van aconsejando. Es comunidad, colaboración. Paralelamente es lindo y reparador el tema de los locales porque está el grupo de vecinos con las mismas rispideces que hay en todos lados, como la gente que está durmiendo en la calle, porque vienen a este pasaje porque los repara del viento. Los tachos de basura, cuestiones conflictivas, pero el tema de los locales ayuda a reparar algunas de ellas. Todo muy idealista, pero vamos hacia eso con luces y sombras. *Periodista.








