Actualizado a las 20:45h.
Hay dos cuentas de X que resumen muy bien lo que sucede con el PSOE y alrededores. Una es la del ministro Óscar Puente, que ha dedicado sus esfuerzos de agosto a criticar al Rey por hacerse una foto con Javier Negre («una absoluta ignonimia») ... y a atacar a Daniel Gascón por criticar su crítica («si el periodismo está en estado catatónico, lo de la opinión ya es para echarse a llorar»): hace tiempo que su trabajo es el de señalar a las instituciones y poderes que aún no están bajo su órbita, suponemos que para que en un futuro todo funcione como Renfe. Puente también ha tenido tiempo para ejercer, como su jefe, de crítico musical, esta vez con los conciertos de las fiestas de Valladolid. Carolina Durante, uno de los grupos del cartel, le respondió: «Estás tú para hablar». Al mensaje le siguió una cascada de respuestas que han colocado a la banda que se rió de los cayetanos en el lado de los peligrosos fachas, otro hito más en la construcción del muro del sanchismo, que va camino de competirle el puesto al muro de Adriano, aquel que separaba la civilización de la barbarie. Es increíble con qué facilidad ha calado el mensaje de que la labor del simpatizante es la del censor y que la del intelectual, como ha escrito Luis Miller, es la de justificar las renuncias y contradicciones de este nuestro Gobierno: hay mucho trabajo ahí.









