Actualizado Viernes,
agosto
00:02No buscaban abrir un restaurante m�s en Madrid, sino crear un lugar que hablara de ellos. Despu�s de triunfar con Gota Wine, el cocinero brasile�o Cadu Gasparini sinti� que necesitaba un espacio donde desarrollar una cocina m�s personal, sin l�mites y con el producto como �nico protagonista. As� naci� Flor, un peque�o restaurante en el barrio de Arganzuela que, apenas nueve meses desde su apertura se ha convertido en uno de los secretos gastron�micos mejor guardados de la ciudad."Flor empieza por un deseo m�o de seguir haciendo m�s cocina de restaurante. En Gota, ten�a un techo y sent�a que necesitaba desarrollar otra idea", explica Gasparini. A ese proyecto personal se uni� Bruno Gouv�a, sumiller y propietario de Gito Wine Bar, en Oporto, con quien comparte la pasi�n por los vinos artesanos y una forma relajada de entender la hospitalidad.Cadu Gasparini y Bruno Gouv�a, de Flor.Nada fue sencillo. Durante meses buscaron local por el centro de Madrid, pero los elevados traspasos les obligaron a cambiar de estrategia. "No hay ning�n fondo de inversi�n detr�s de nosotros. El dinero es nuestro y prefer�amos invertir en el restaurante antes que pagar cifras desorbitadas por un local", recuerda el chef. La b�squeda termin� en Legazpi, un barrio que acab� conquist�ndoles por su tranquilidad y personalidad. El 4 de diciembre de 2025 nac�a Flor.Cambio continuoLa propuesta gastron�mica rompe con muchas convenciones. No existe carta, �nicamente un men� degustaci�n de seis pases que cambia constantemente seg�n lo que ofrece la temporada. "Siempre hay un plato a punto de cambiar. Estamos probando cosas nuevas continuamente y el men� evoluciona de forma natural", explica Gasparini.La gran diferencia de Flor est� en el protagonismo que adquieren los vegetales. Aqu� las verduras dejan de ser una guarnici�n para convertirse en el aut�ntico centro de la cocina. "Creo que nada refleja tanto las estaciones como las verduras. Estamos completamente atrapados por ellas", afirma convencido. Las prote�nas aparecen, s�, pero siempre como un complemento y nunca como el eje del plato.Agnolotti de guisantes, plato estrella de temporada del restaurante Flor.Si hay un ingrediente que resume su filosof�a, ese es el guisante. Cuando se le pregunta cu�l ha sido el plato que mejor representa el esp�ritu de Flor, responde sin dudar: "Los guisantes son mi ingrediente favorito del mundo". Durante la primavera elabor� una creaci�n con ellos y ruibarbo que recuerda con especial cari�o. "Recib�amos cajas y cajas de guisantes. Los desvain�bamos uno a uno. Con las vainas hac�amos una elaboraci�n, con los guisantes grandes prepar�bamos un pur� y los peque�os los serv�amos simplemente escaldados. Ese plato es el que mejor representa nuestra manera de cocinar", cuenta con entusiasmo.Ese cuidado por el detalle tambi�n se traslada a la sala. La m�sica tiene un papel esencial desde que el comensal cruza la puerta. Una colecci�n de vinilos recibe al visitante y acompa�a toda la experiencia. "Si no fuera cocinero, ser�a m�sico cien por cien", reconoce entre sonrisas. Cada miembro del equipo selecciona la m�sica de manera espont�nea, convirtiendo la banda sonora en una parte m�s de la personalidad del restaurante.Cadu Gasparini en el restaurante Flor con su colecci�n de vinilos.La decoraci�n del local tambi�n juega un papel fundamental, "vamos a pasar tanto tiempo aqu�, que hicimos la obra a nuestro gusto y hemos querido que este lugar fuera como nuestra casa", resume Gasparini. Quiz� por eso, quien entra en Flor no tiene la sensaci�n de visitar un restaurante de moda, sino de sentarse a la mesa de alguien que cocina exactamente como le gusta comer.La experiencia se completa con una cuidada selecci�n de vinos artesanos elegidos por Bruno Gouv�a, elaborados por peque�os productores y pensados para combinar con una cocina que apuesta por el sabor antes que por el artificio.D�nde: Algete 17, Madrid. Precio: Men� degustaci�n 65 � m�s vino. Horario: De jueves a s�bado, comidas y cenas y domingo s�lo comidas. Reservas flormadrid.com.






