Muchos recurrimos a las canciones de Duratierra y a la energía de sus shows en vivo para sobrellevar estos tiempos oscuros. Ahora esta banda tan talentosa como amorosa nos regala un nuevo conjuro contra el horror. Su nuevo disco, La Patria Viva, que salió este viernes, es a la vez memoria y esperanza, pero sobre todo, un llamado a resistir, porque como dice una de las letras, “los pueblos siempre pueden transformar su historia”.
Son catorce canciones que hablan de la Patria, de la identidad, pero también de algo mucho más concreto y cercano: los barrios, las provincias, las comidas, las tradiciones, las familias, los trabajadores, los sueños. Desde hace tiempo, cuentan sus integrantes, venían obsesionados con una pregunta: pensar la Patria, sentir la Patria. De esa obsesión nació un disco de amor a la Patria, aunque, como explicó Juan Saraco, “no es solamente eso”.
Porque La Patria Viva no tiene nada de postal solemne ni de celebración vacía. La Patria de Duratierra está en movimiento, se discute, se padece, se recuerda y se reinventa. Está en la tierra y en los cuerpos, en la memoria de los ancestros y en los pueblos originarios que podemos llevar en la sangre o encontrar en el territorio. Está en una sartén, en una canción familiar, en un barrio, en una voz que pregunta qué nos pasó y en otra que todavía se anima a imaginar lo que podemos ser.







