NoticiaUno de los errores frecuentes es elegir un loro por su capacidad para hablar sin considerar previamente el tiempo, la interacción y la actividad que necesitará. Foto: Imagen de referencia generada por IA.PERIODISTA20.08.2026 10:07 Actualizado: 20.08.2026 10:07

La capacidad de los loros para aprender palabras, reconocer a las personas y anticipar rutinas puede convertirlos en animales de compañía llamativos. Sin embargo, detrás de esas conductas existen necesidades sociales, cognitivas y ambientales que deben tenerse en cuenta antes de incorporar una de estas aves a un hogar. LEA TAMBIÉN Según informó 'Clarín', la veterinaria Cristina Mora de Aragón, especializada en este tipo de aves, señaló que uno de los errores frecuentes es elegir un loro por su capacidad para hablar sin considerar previamente el tiempo, la interacción y la actividad que necesitará a lo largo de su vida.La decisión también implica un compromiso prolongado. Algunas especies pueden vivir varias décadas, por lo que su cuidado puede extenderse durante buena parte de la vida adulta de una persona.La especialista indica que estas aves necesitan interacción diaria de calidad. Foto:iStockUna vida social y cognitiva que requiere atención"Son animales con una vida emocional y cognitiva muy compleja, con unas necesidades sociales enormes", explica Cristina Mora de Aragón.Estas capacidades pueden observarse en situaciones cotidianas. Los loros pueden identificar a las personas con las que conviven, aprender los horarios en los que reciben alimento, anticipar determinadas actividades y reaccionar cuando se modifica una rutina conocida.Su comunicación tampoco se limita a la repetición de palabras. Las vocalizaciones, los movimientos, la postura corporal y la posición de las plumas forman parte de las señales mediante las cuales pueden expresar distintos estados y responder a lo que ocurre a su alrededor. LEA TAMBIÉN Por ese motivo, la habilidad para repetir frases representa solo una parte de sus capacidades. "Detrás de esa conducta hay un animal con una inteligencia enorme y con unas necesidades muy concretas", advierte Mora de Aragón.La especialista indica que estas aves necesitan interacción diaria de calidad, estímulos frecuentes y cierta estabilidad en sus rutinas. Mantener siempre los mismos juguetes o limitar el contacto a unos minutos junto a la jaula puede resultar insuficiente para cubrir esas necesidades.Gritos, conductas repetitivas y daño en las plumasQue un loro permanezca parte del día dentro de una jaula no implica necesariamente un problema. La situación puede cambiar cuando pasa prácticamente toda la jornada en ese espacio, sin suficiente interacción ni oportunidades para explorar o realizar otras actividades.Mora de Aragón menciona, entre las posibles consecuencias, los gritos excesivos, la frustración, la destrucción de objetos y la aparición de conductas repetitivas. En determinados casos, el ave también puede comenzar a dañarse o arrancarse sus propias plumas.No obstante, la pérdida o el daño de las plumas no debe atribuirse automáticamente a un problema de comportamiento. Primero deben descartarse posibles causas físicas mediante la evaluación de un veterinario especializado.El aburrimiento es otro de los factores considerados por los especialistas en aves de compañía. Los loros están preparados para desplazarse, explorar, buscar alimento y relacionarse, actividades que pueden verse limitadas cuando permanecen durante muchas horas en un entorno sin cambios.Reservar momentos para interactuar con el ave y observar qué actividades despiertan su interés. Foto:cortesía Felipe QuinteroCómo enriquecer el entorno de un loro en casaEntre las medidas para introducir variedad en su rutina se encuentran la rotación de juguetes, la incorporación de objetos que puedan manipular y la creación de oportunidades para que busquen alimento, en lugar de ofrecer todos los días exactamente las mismas condiciones.El contacto social también forma parte de sus necesidades. Esto implica reservar momentos para interactuar con el ave y observar qué actividades despiertan su interés, sin reducir la convivencia únicamente al aprendizaje de palabras o sonidos.Cuando el entorno lo permite y existen condiciones de seguridad, también pueden habilitarse perchas, espacios de juego y periodos supervisados fuera de la jaula. Estas alternativas buscan ampliar las posibilidades de movimiento, exploración e interacción del animal.*Este contenido fue escrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de conocimiento público divulgado a medios de comunicación. Además, contó con la revisión de la periodista y una editora.JOS GUERREROREDACCIÓN ALCANCE DIGITALMás noticias Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.