NoticiaUna alianza entre autoridades ambientales y organizaciones especializadas permitió rehabilitar y liberar aves rescatadas.Los loros cabeciamarillos fueron rescatados del tráfico ilegal y, tras un proceso de rehabilitación, regresaron a su hábitat natural. Foto: CARSUBEDITORA DE BOGOTÁ 10.07.2026 08:52 Actualizado: 10.07.2026 08:52
La historia de 23 loros cabeciamarillos que fueron rescatados del tráfico ilegal de fauna silvestre y hoy sobreviven en libertad se convirtió en uno de los procesos de rehabilitación y reintroducción de aves más destacados registrados recientemente en Colombia. Detrás de este resultado hay más de dos años de trabajo conjunto entre la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), la Fundación Loros y la Corporación Autónoma Regional del Canal del Dique (Cardique), que permitió devolver a estas especies una segunda oportunidad en su hábitat natural.El proceso comenzó el 19 de marzo de 2024, cuando al Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre (CAV) de la CAR ingresaron 23 polluelos de lora cabeciamarilla (Amazona ochrocephala), decomisados en el municipio de Puerto Salgar tras haber sido extraídos ilegalmente de su entorno natural. Desde ese momento, los ejemplares fueron sometidos a un riguroso proceso de recuperación para garantizar que, en el futuro, pudieran regresar a la vida silvestre.Durante varios meses, un equipo de profesionales de la CAR adelantó cuarentenas, valoraciones clínicas, monitoreo nutricional, análisis coprológicos y seguimiento veterinario permanente. Estas acciones permitieron fortalecer la condición física de las aves y preparar el siguiente paso del proceso: su rehabilitación especializada.El entrenamiento de vuelo libre hizo parte de la estrategia. Foto:CAREn agosto de 2024, los ejemplares fueron trasladados a Villanueva, en el departamento de Bolívar, donde la Fundación Loros y Cardique asumieron una nueva etapa enfocada en su readaptación al medio natural. Allí, ocho de las loras provenientes del CAV de la CAR hicieron parte de una investigación científica liderada por la Fundación Loros, junto con otros individuos rescatados en diferentes regiones del país, con el objetivo de evaluar nuevas estrategias para mejorar los procesos de rehabilitación y liberación de psitácidos.Según explicó la directora de Biodiversidad de la CAR, Magdala Iregui, uno de los aspectos más innovadores del proyecto fue la implementación de un modelo de entrenamiento de vuelo libre, diseñado para fortalecer comportamientos naturales, promover la cohesión social entre las aves y facilitar su adaptación al entorno silvestre antes de ser liberadas.El trabajo conjunto permitió rehabilitar y liberar 18 ejemplares de psitácidos que habían sido víctimas del tráfico ilegal, entre ellos loras cabeciamarillas, guacamayas y guacamayas carisecas, especies que fueron reintroducidas en territorios donde habitan de manera natural.Los resultados del seguimiento realizado un año después de la liberación confirmaron el éxito de la experiencia. De acuerdo con la CAR, las aves lograron integrarse casi en un 100 % a las bandadas silvestres presentes en la zona de liberación y registraron una tasa de supervivencia superior al 72 %, cifras que representan un aporte importante para el conocimiento científico sobre la recuperación de especies afectadas por el tráfico ilegal.La experiencia reunió el trabajo de la CAR, la Fundación Loros y Cardique. Foto:CARLa experiencia también evidenció el valor del trabajo articulado entre autoridades ambientales y organizaciones especializadas para enfrentar una de las principales amenazas contra la biodiversidad colombiana. Además de rescatar y rehabilitar animales silvestres, este tipo de iniciativas permite desarrollar conocimiento aplicado que fortalece futuras estrategias de conservación y aumenta las posibilidades de éxito en los procesos de reintroducción de fauna a sus ecosistemas naturales.CAROL MALAVERSUBEDITORA BOGOTÁEscríbanos a carmal@eltiempo.com Lea también: Sigue toda la información de Bogotá en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.










