La peste porcina africana (PPA) ha abierto un agujero económico en el sector porcino pese a que la enfermedad no ha conseguido acceder a ninguna explotación ganadera. La aparición del primer jabalí infectado -el pasado noviembre- y, a partir de entonces, el goteo continuo de ejemplares contaminados de PPA en los alrededores de la sierra barcelonesa de Collserola ha provocado un desplome de las cotizaciones acompañada de restricciones comerciales de cerdos en algunos mercados internacionales. Según un informe interno del sindicato agrario Unió de Pagesos (UP), las pérdidas acumuladas estimadas alcanzan los 1.172,47 millones de euros en España, de los que 337,67 millones corresponden a Cataluña. El brote de PPA se declaró oficialmente en Cataluña a finales de noviembre después de que se confirmaran dos positivos en jabalíes encontrados muertos en Cerdanyola del Vallès. Era la primera detección de la enfermedad en España desde noviembre de 1994. Desde el 28 de noviembre -y hasta el 6 de agosto- se han analizado 10.252 jabalíes en los 19 municipios que rodean el foco y 373 han dado positivo en PPA. El virus no ha entrado en las granjas. Pese a ello, las consecuencias económicas se han extendido mucho más allá del área donde se encontraron los animales infectados.La principal factura económica procede de la caída del precio del cerdo. La semana posterior a la comunicación de los primeros positivos, la cotización de Mercolleida sufrió un descenso brutal hasta alcanzar su nivel más bajo desde el invierno de 2021. En noviembre, el precio tocó suelo hasta llegar un euro por kilo de cerdo vivo (el día antes de que apareciera el foco estaba a 1,30 euros) y permaneció alrededor de ese mínimo durante un mes y medio. Unió de Pagesos (UP) ha realizado diferentes estudios y comparaciones de cual hubiera sido el precio del cerdo si no hubiera aparecido la PPA. El 8 de enero, por ejemplo, Mercolleida cotizaba a un euro por kilo, frente a un precio de referencia que Unió de Pagesos sitúa que debería ser de 1,284 euros. A finales de enero, la referencia utilizada por el sindicato agrario se situaba en 1,318 euros mientras el precio real continuaba en un euro. El diferencial alcanzó los 35,3 céntimos por kilo el 12 de febrero, cuando la cotización era de 1,015 euros y el precio de referencia, 1,368. La situación mejoró posteriormente. El precio llegó a 1,310 euros por kilo en junio, mientras pero el sindicato mantiene que el precio entonces debería haber alcanzado los 1,568 euros. Y al comenzar agosto volvió a situarse en 1,295 euros, frente a los 1,547 euros que establece el escenario sin PPA, una diferencia de 25,2 céntimos. Solo en la semana del 6 de agosto, UP calcula unas pérdidas de 28,39 millones de euros en España, 8,18 millones en Cataluña, 8,60 millones en Aragón, 2,81 millones en Castilla y León y 2,13 millones en Murcia. El acumulado desde que apareció el primer jabalí infectado hasta la primera semana de agosto supone, según el sindicato, unas pérdidas de 1.172.474.072 euros para toda España. Por comunidades, Aragón encabeza las pérdidas con 355.259.644 euros, seguida de Cataluña, con 337.672.533 euros. Castilla y León acumula 116.074.933 euros y Murcia, 87.935.555 euros. Precios por debajo de costeEl responsable del sector porcino de Unió de Pagesos, Rossend Saltiveri, admite que, además de las estimaciones, la catástrofe económica objetiva “se entiende” cuando se comparan precios y costes. Durante el primer semestre de 2026, el precio medio del kilo de cerdo fijado por Mercolleida fue de 1,18 euros por kilo, un 30,2% inferior al del mismo periodo de 2025. El precio neto de venta quedó en 1,16 euros, mientras que el coste de producción de cada kilo de cerdo alcanzó los 1,34 euros. El margen ganadero fue negativo. Traducido a cada animal, Saltiveri calcula que, con un peso medio de sacrificio de 122,6 kilos durante el primer semestre, las pérdidas rondaron los 19,62 euros por cerdo vivo. Unas pérdidas que pueden comprometer el futuro de algunas empresas del sector: “En los últimos tres años hemos tenido márgenes positivos. Pese a ello, si la situación actual se prolonga puede haber empresas que lo pasen muy mal”. El responsable del sector porcino de UP mantiene: “Somos un sector que nos regulamos por oferta y demanda y no solemos tener ayudas. La administración debe centrarse en erradicar la PPA lo antes posible y nos debe dar apoyo para que podamos tener facilidades de financiación”. Tras perder España la categoría de país libre de la enfermedad, se impusieron restricciones a las ventas a terceros países. El acuerdo alcanzado, semanas antes de que se declarara el brote, entre el Ministerio de Agricultura y China permite regionalizar las restricciones por provincias, junto con las negociaciones bilaterales con otros países, evitó el cierre completo de las exportaciones españolas fuera de Europa. Pese a las negociaciones, siempre según datos de UP, China fue uno de los mercados que mostró uno de los descensos más acusados. Entre enero y marzo, las ventas españolas al gigante asiático cayeron un 19,9% en volumen y un 34,2% en valor, hasta 116.200 toneladas y 199,1 millones de euros. El retroceso se vio compensado parcialmente por el crecimiento de mercados como Vietnam, Corea del Sur, Polonia, República Checa o Rumanía. En conjunto, España exportó en esos tres primeros meses 734.900 toneladas, un 1,6% más, pero ingresó 1.886,2 millones de euros, un 14,8% menos que en el mismo periodo del año anterior. El impacto aparece también en el comercio de animales vivos. Después de que en 2025 las exportaciones de cerdos vivos aumentaran un 63,35% en volumen, a principios de 2026 cayeron un 24,1% en volumen y un 37,5% en valor. Las importaciones, que el año anterior habían alcanzado los 6,6 millones de animales, disminuyeron un 53,4% entre enero y marzo respecto al mismo periodo de 2025.
Unió de Pagesos denuncia que la peste porcina africana ha disparado las pérdidas en el sector, con casi 1.200 millones
Cebar un cerdo supone para el granjero casi 20 euros menos por animal
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