Juan Javier Ríos |

Madrid (EFE).- Las pérdidas en el porcino español tras la detección, hace seis meses, de la Peste Porcina Africana en jabalíes en Barcelona superan los 900 millones; en este periodo, el precio del cerdo ha caído hasta un 30 % anual mientras más de 30 países continúan cerrados a la importación desde cualquier punto de España.

No obstante, los esfuerzos de las administraciones y del sector siguen dando sus frutos y hay países que progresivamente han aceptado la regionalización (uno de los últimos Filipinas), es decir, permiten ya la entrada de productos derivados del cerdo si no provienen de las zonas españolas afectadas.

El impacto económico acumulado desde el 27 de noviembre, cuando se declaró oficialmente el primer foco, es de 913 millones de euros, según la organización agraria Unión de Uniones que hace periódicamente una estimación.

Algo más de la mitad de esas pérdidas las han afrontado la producción y la industria del porcino de Cataluña y de Aragón (las dos principales del país).